27 de julio de 2019

Hacer pis de noche no me deja dormir

Hacer pis de noche no me deja dormir

Elaboramos junto al Dr. Marcelo Schapira, del área Medicina Interna Geriátrica.

La molesta sensación de tener que levantarse para ir al baño a la noche es relativamente frecuente en los adultos mayores y muchas veces coexiste con el insomnio. Si bien este tema lo podrá conversar con su médico en la consulta periódica, hay muchas cosas que pueden hacerse en primera instancia.
Lo que se toma y se bebe es importante
A la noche, al estar el cuerpo en posición horizontal se facilita la eliminación de líquidos que ingerimos durante el día, especialmente en las últimas horas antes de dormir. El líquido que más rápido se elimina es el que se bebe solo (sin comer).
Algunos tips para tener en cuenta:>Evitar el café, bebidas cola, té, bebidas alcohólicas.
>Puede ayudar dejar de tomar sopa o infusiones por la noche, en especial después de las seis de la tarde y no tomar mucho mate en horas vespertinas.
>Una dieta más sólida en la cena, como una pasta, sería un reemplazo adecuado. 
>También puede ayudar tomar el líquido que se necesita ya que muchas personas, hoy en día, toman mucha agua “porque sí” y  después hay que eliminarla.
Se puede estar mejor. Todo dependerá de la causa, pero es altamente factible que con alguna estrategia terapéutica mejore. No se debe caer en el nihilismo de que, por ser mayor, esto es común y no hay nada que hacer. Al contrario, hay mucho que se puede hacer para mejorar la calidad de vida de los adultos. Si, por ejemplo, una persona se levantaba cuatro veces y logra levantarse sólo dos, es una franca mejoría.
El médico clínico, entonces, será quien evalúe de manera global e integral de lo que está sucediendo para asesorarlo en su situación en particular, con mas razón cuando el síntoma es de reciente aparición.
 
Será importante, además, considerar el antecedente quirúrgico tanto prostático como ginecológico, aunque haya sido años atrás. En estos casos, la estrategia a adoptar será diferente. En los hombres, pueden influir síntomas relacionados con la próstata (chorro débil, aumento de la frecuencia en las micciones durante el día). En la mujer, por otro lado, si durante el día tiene necesidad imperiosa de orinar y eventual incontinencia. 
Es recomendable llevar a la consulta, bien detallados, los medicamentos que recibe y en qué horario los toma. Puede suceder, por ejemplo, que tome por las noches alguna medicación que le aumente las micciones.
Nota perteneciente a la revista Aprender Salud

PAPELNONOS "Queremos construir una nueva vejez"




Psicólogo, músico, escritor y compositor, Jorge Strada creó Papelnonos, un programa social destinado a dar respuesta a la exclusión de las personas mayores, poniendo en primer plano la vitalidad y dignidad de la vejez. Por Susana Rigoz.


26 de mayo de 2018

Jorge Strada creador de Papelnonos. Foto: Rocío Fresno Navarro.
Jorge Strada nació en Dolores, provincia de Buenos Aires hace 70 años. Es padre de dos hijos y abuelo también por partida doble. El servicio militar obligatorio lo llevó a la ciudad de Mar del Plata donde vive desde entonces. Trabajó toda su vida como docente universitario y profesor de música. Le encanta escribir –es autor de alrededor de 20 libros– y componer. Para ayudar a las personas mayores, ideó una propuesta destinada a promover espacios de integración y creatividad que les permitieran mejorar su calidad de vida
.
En 1989 realizó un taller para adultos mayores de construcción de instrumentos musicales de papel que dio origen a una Orquesta, cuyos doce integrantes leían música con partituras. Esa primera agrupación fue el puntapié inicial de un programa social, educativo y cultural orientado a promover un envejecimiento activo de las personas con inclusión social.
De a poco, el grupo comenzó a adquirir visibilidad. A lo largo de los 28 años que lleva de funcionamiento este programa, se fue modificando el formato porque, como afirma su fundador, "No nos gusta la propuesta de viejos que se presentan estáticos, con cara de viejos. Nosotros apostamos a mostrar lo gestual, la alegría" y para lograrlo hasta prescindieron de los atriles y sumaron movimiento y coreografías a sus presentaciones.
De este modo nació la Fundación y el Programa Papelnonos, cuya propuesta se desarrolla en cuatro ejes: el teatro musical, la Biblioteca de Música "Astor Piazzolla", el proyecto Humanizarte y Papelnonos cuenteros.

"Nosotros queremos construir una nueva vejez. El ser humano vive cada vez más, sin embargo, esa realidad no va de la mano de una mejor calidad de vida. Al contrario, los adultos mayores son excluidos de la sociedad y de su propia familia, sufren la soledad y carecen de expectativas, por eso se sienten felices en la Fundación porque transforman la pasividad en proyectos, y eso los vuelve protagonistas de sus propias vidas", afirma Jorge Strada. Y explica que se trata de un programa del que puede participar todo el mundo – hay personas discapacitadas, otras que no hablan el idioma, por ejemplo– porque lo que los une es la música y la música derriba fronteras.
En la actualidad, Papelnonos es una red de alcance nacional que en la actualidad supera las 60 agrupaciones a lo largo de todo el país, integradas por más de 4.500 personas mayores, a las que se suman otras en México, Ecuador, Chile, Costa Rica, Australia y España.
EL DIÁLOGO CON DEF

-¿Siempre se sintió interesado por la tercera edad?

-Sí, incluso algunos amigos me dicen que fui viejo desde chico. Lo que me permitió este proyecto fue unir mis dos vocaciones: la psicología y la música en un grupo etario que buscara un espacio donde disfrutar y, aun sin experiencia alguna, sintiera que la música es inevitablemente buena. Yo había trabajado mucho con chicos y me animaba a coordinar un proyecto con estas características que, de funcionar, podía replicar. Sin embargo, jamás soñé la dimensión que íbamos a alcanzar.

Jorge Strada: “La música une y derriba fronteras”. Foto: Rocío Fresno Navarro.
-¿Qué es Papelnonos?

-Es una posibilidad para quieres apuesten a un lugar no asistencial que les permita expresarse e interactuar; un espacio adonde ir en vez de quedarse mirando televisión y combatir la soledad no buscada de los viejos. La propuesta va de la mano de dos conceptos: alegría y crecimiento, en el sentido de crecer en la curiosidad, en el deseo, en las ganas de vivir; diría que casi lo opuesto a los sentimientos que en general se identifican con la vejez, etapa negada, ignorada, difícil, durante la cual se sufre más de la cuenta. Nuestro programa es de puertas abiertas y viene todo tipo de gente, desde aquellos que lo hacen por contagio hasta quienes son enviados por sus psicólogos, psiquiatras o neurólogos. También están aquellos que no se acercan por temor al ridículo, como si creyeran que no hay lugar para la cultura y el juego en la vejez.
-¿Qué es un viejo?

-Una persona que tiene todas las edades, que lleva consigo la niñez, la juventud, la adultez. Nosotros desde aquí tratamos de que pueda integrar todas las etapas, porque solo a partir de ahí podemos hablar de un viejo y su vinculación con la sabiduría. La edad no es garantía para ser sabio, pero si uno integra las etapas, reflexiona en torno a ello y pone en práctica lo aprendido, se acerca bastante. De eso se trata en cierta forma, aunque es difícil de definir, porque hay tantas vejeces como viejos.

“Hay que ser consciente de lo afortunado que es quien llega a viejo”.  
-¿Cómo se integran las edades?

-A mi criterio se integran cuando una persona puede sacar de sí ciertos aspectos como el juego ingenuo, la alegría, la esperanza, el proyecto de pensar que el carretel de la vida no es un problema cuantitativo. Pareciera que un viejo tiene menos carretel, pero ¿quién garantiza la vida y la muerte? Integrar las edades para mí entonces es vivir el presente con entusiasmo, capitalizando lo pasado de modo que sirva para comprender a los otros. Se trata de aceptarse, de comprender que la vejez es producto de una construcción y no una esencia, algo inmutable. Nos cuesta mucho que se comprenda este concepto que implica que cada uno puede seguir construyéndose de una manera distinta hasta el último día. Esto implica, entre otras cosas, tener esperanzas y futuro, dejar de quejarse. Centrarse en las enfermedades, por ejemplo, es una regresión narcisista porque implica estar ocupado solo en sí mismo, actitud que aleja a las personas.
-¿Cuáles son los beneficios de ser viejo?

-El primero es ser consciente de lo afortunado que es quien llega a viejo. Hay un material llamado "vida" en el que se estuvo inmerso, bien o mal, y en el que se puede trabajar para sacar lo mejor. Saber que, si bien se pierden muchas cosas, hay otras que se ganan como el hecho de poder elegir a conciencia, de tomar decisiones inteligentes, de diferenciar lo importante de lo secundario y no quedar prendido a aquello que hace daño. El viejo ya sabe de qué se trata el poder y la ambición, ya tiene la experiencia de lo importante que es la tolerancia, ya no debe exigirse ni dar examen ni demostrar nada al otro. Cambia el foco de las cosas y la búsqueda está más relacionada al placer. Todas estas potencialidades muchas veces no se desarrollan porque quedan inmersas en la soledad, la queja y la tristeza asociada a las pérdidas, la desvalorización y la ausencia de expectativas.
Un viejo es una persona que tiene todas las edades, que lleva consigo la niñez, la juventud, la adultez.
-¿Es especialmente difícil el tema de los vínculos en la vejez?

-Para nosotros es importante, sin excluir la sexualidad y el amor, desarrollar todas las alternativas vinculares que tienen que ver con el compañerismo, el afecto y las nuevas relaciones. No es bueno quedarse con el rol de abuelo y de hecho no llamamos de ese modo a nadie porque consideramos que es justamente un rol. Los llamamos viejos en un contexto afectuoso. Incluso tenemos un lema: "Un viejo con solo cambiar una letra puede pasar de ser solitario a solidario". Y descubrimos la importancia de ello, porque cuando nuestros viejos sienten que están dando algo, su tiempo por ejemplo para un jardín de infantes, lo que recibe es maravilloso. Los chicos se quedan absortos mirándolos y ellos se sienten felices.
– ¿Nos define la mirada de los otros?

-Absolutamente, y eso ocurre en cualquier edad. Acabo de terminar un libro llamado Mis unos y mis otros, donde hablo de la importancia de saber que nunca fuimos uno, porque los otros nos conforman y nos confirman. Si en la adolescencia, por ejemplo, es muy fuerte que no nos miren, en la vejez es fatal. Por eso nosotros tratamos de que el viejo sea mirado y de ser posible admirado e intentamos mostrar que pueden hacer cosas interesantes. Como dije antes, lo mejor que nos puede pasar es llegar a viejo. ¿Por qué no lo celebramos entonces? En las anteriores etapas de la vida pareciera que la muerte y la vejez son algo que les ocurre a los demás y, en general, se hace de los viejos una retirada, como si no tuvieran nada que hacer ni ofrecer a la vida. Los llevan a un geriátrico y, en el mejor de los casos, les buscan una actividad para que no molesten. Desde Papelnonos tratamos de evitar que esto sea así.
-Según su experiencia, al recuperar el entusiasmo y las ganas, ¿cambia el rol del viejo dentro del núcleo familiar?
-Sí, vi infinidad de casos en los que pasaron de ser ignorados a ser protagonistas de su espacio. Es una gran transformación, una recuperación del vínculo, no desde la lástima sino desde la admiración. Y en este cambio hay también responsabilidades compartidas, porque la alegría es un imán contagioso, un atractivo para los demás. Así es nuestro programa y, como dicen actualmente, se viralizó, pero es un virus de los buenos.
EL PODER DEL SONIDO

Los instrumentos son construidos por los propios integrantes de Papelnonos

-La principal actividad que realizan es el teatro musical. ¿De qué se trata este formato?

-Se trata de integrar recursos de distintas experiencias artísticas como teatro, coreografía, danzas en un formato expresivo cuyo centro está en la canción. Es decir, en lugar de hablar, hacemos presentaciones musicales en vivo donde los viejos cantan, bailan, hacen coreografías y tocan instrumentos de papel que ellos mismos construyen. En un comienzo tocábamos en vivo, pero eso exigía ciertas habilidades que podían dejar afuera a quienes no la tuvieran y lo cambiamos. Actualmente hacemos playback con la voz de los mismos actores o de otras personas del grupo y la única exigencia es que sea creíble. Ahí está el engaño del teatro musical. Nos reunimos todas las semanas para ensayar, y el producto visible son sucesivos cuadros musicales que conforman una presentación de alrededor de 45 minutos.
Play
-¿Quién es el autor de las canciones?

-Las canciones, aunque yo las escriba, son de todos. Y no se trata de falsa modestia porque sin la interacción con los otros jamás hubiera hecho ninguna. Le doy un ejemplo, un día vino a la Fundación un señor que había tenido varias operaciones en el paladar y no podía hablar. Pensando en cómo integrarlo se me ocurrió una canción a la que llamé Jugando con el tiempo, cuya escenificación consta de una mujer y un hombre sentados frente a frente y una voz en off que se pregunta qué es el tiempo. En ese momento, la mujer invita al hombre a bailar, mientras aparece el grupo cantando que el tiempo es una danza y que las almas inquietas se buscan para ponerse a bailar. Este señor de 81 años aceptó el desafío de participar y, pese a que tenía un pésimo pronóstico médico, vivió 10 años más formando parte de la Fundación. Esta canción se transformó en una especie de lema que fue tomado por todas las agrupaciones de Papelnonos.
-Papelnonos cuenta con una Biblioteca popular.

-Sí, es la biblioteca de música Astor Piazzolla, que fue fundada en 1992, el mismo año de su muerte. Atendida por nuestros voluntarios, reúne 70 mil partituras, en catálogo de papel que están a disposición de los usuarios. Un desarrollo magnífico, único en el país, que nos llevó 28 años armar y que donamos a la Municipalidad de Mar del Plata hace 15 años y, aunque la aceptaron, nunca se hicieron presentes. Increíble, ¿no? Dado el desinterés demostrado, después inauguramos una nueva biblioteca denominada Papelnonos que brinda un servicio libre y gratuito de partituras que abarcan todos los géneros musicales, además de libros y videos especializados en la materia.
Centrarse en las enfermedades, por ejemplo, es una regresión narcisista porque implica estar ocupado solo en sí mismo, actitud que aleja a las personas.
-¿En qué consiste el Proyecto Humanizarte?

-Se trata de un espacio educativo y cultural donde realizamos talleres o, mejor dicho, encuentros. Un lugar donde apuntamos al crecimiento, a tomar conciencia de que los viejos tienen cosas importantes que decir y deben hacerlo. Nos basamos en tres ejes: el arte, la filosofía y la psicología, pero no como contenido académico sino como saberes, tratamos temas de la vida cotidiana, hacemos instrumentos de papel, teatro, aprendemos lenguaje musical y ejercitamos la escritura, la expresión de nuestros pensamientos. Todo esto bajo la consigna de que debemos divertirnos. Creo que la etimología de esta palabra nos representa: "divertirse" es 'salirse del vértice' y nosotros nos salimos y hacemos cosas que otros viejos no hacen.
-¿Cuál es la situación hoy?

-En la actualidad, armamos un equipo de jóvenes coordinadores y yo, que estoy empezando a retirarme, me ocupo de asesorar para tratar de cometer la menor cantidad de errores. Los años vividos se traducen en una larga experiencia y a veces se hace pesado cargar con tanta historia. Una vez, por ejemplo, un grupo fue al programa de televisión de Marcelo Tinelli donde después los utilizaron para ridiculizar la vejez, algo que nos afectó mucho a todos. En otra ocasión intentaron vincularnos a alguna organización partidaria, algo de lo que estamos muy lejos porque de ningún modo nos interesa la ideología de quienes quieran participar. Por eso insisto en que hay que ser cuidadoso porque un programa como el nuestro puede venirse abajo con facilidad y tirar por la borda tanto trabajo y prestigio.

26 de julio de 2019

Universidad Maimonides


12 h


CONTINÚAN LAS INSCRIPCIONES PARA LOS TALLERES PARA ADULTOS
No deje pasar la oportunidad de comenzar en AGOSTO!
TALLER: UN ESPACIO PARA NOSOTROS
Día y horario: lunes 16 a 17.30 hs
ENCUENTROS PARTICIPATIVOS 
Día y horario: lunes de 14.30 a 17 hs
(Frecuencia quincenal)
TALLER: LITERATURA y SOCIEDAD 
Día y horario: martes de 16 a 17.30 hs
TALLER: ESTIMULACION de la MEMORIA 
Días y horarios: martes de 14 a 15.30 hs ó jueves de 15 a 16.30
TALLER: ANÁLISIS SOCIOLÓGICO de la REALIDAD
Días y horarios: martes de 16.30 a 18
TALLER ARTE y VIDA 
Día y horario: miércoles 15 a 16.30 hs y 16.30 a 18 hs
TALLER: EUTONIA
Día y horarios: miércoles de 15 a 16.30 hs
TALLER: ANTROPOLOGÍA del PERIODO BÍBLICO 
Día y horario: jueves de 15.30 a 17 hs
TALLER: EL HUMOR es COSA SERIA
Día y horario: viernes de 15 a 16.30 hs
Actividades aranceladas
INFORMES e INSCRIPCIÓN: 
UMAI - Ciencias del Envejecimiento 
Hidalgo 775 - CABA
gerontologia@maimonides.edu
Tel: 4905-1159 (11 a 17 hs)

22 de julio de 2019

El cerebro y el paso del tiempo

"¿Es posible proteger al cerebro del paso del tiempo?" y otras dudas sobre el deterioro cognitivo

El aumento de la expectativa de vida, sumado a la caída en la tasa de natalidad, provoca el envejecimiento de las poblaciones de todo el mundo. Pero, ¿envejecer es sinónimo de un desgaste en la memoria, la atención o las funciones ejecutivas?
Según la OMS, en 2050 más de una de cada cinco personas será mayor de sesenta años (Shutterstock)
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2050 más de una de cada cinco personas será mayor de sesenta años. Es algo inédito en la historia de la humanidad, que sumado a la fuerte caída en la tasa de natalidad, está provocando un rápido envejecimiento en las poblaciones de todo el mundo, incluida la Argentina.
Ahora bien, ¿envejecer es sinónimo de enfermedad? La respuesta de los especialistas es "no", pero lo cierto es que se sabe que la edad aumenta las posibilidades de padecer enfermedades que afectan el funcionamiento cerebral. Entre ellas se encuentran las demencias, que según la OMS afectan a 50 millones de personas en el mundo. De esos casos, entre el 60% y 70% corresponden a la más conocida de las demencias, la enfermedad de Alzheimer, que afecta en el país a más de 500 mil personas.
Por todo esto, es importante trabajar sobre los hábitos y comportamientos que cada persona puede modificar en su día a día para tener un envejecimiento saludable en el futuro.
Al “entrenar” nuestro cerebro, se está aumentando la reserva cognitiva
El médico psiquiatra Julián Bustin (MN 99336) es jefe de la Clínica de Memoria y de la Clínica de Gerontopsiquiatría de Ineco y en diálogo con Infobae resaltó que "si bien resulta imposible detener el paso del tiempo, sí se sabe científicamente que hay muchas formas de proteger el cerebro para disminuir el riesgo de tener un deterioro cognitivo con el paso de la edad".
– ¿Es posible "entrenar" el cerebro? ¿Cómo?
– Sin lugar a dudas, podemos entrenar nuestro cerebro a lo largo de toda nuestra vida: mientras antes empecemos a hacerlo, mejores resultados obtendremos y nunca es tarde para empezar. Por ejemplo, en la infancia ya lo estamos "entrenando" cuando vamos al colegio. Las personas que tienen la escuela primaria completa tienen menos riesgo de tener un deterioro cognitivo a mayor edad. Para "entrenar" nuestro cerebro, tenemos que someterlo permanentemente a desafíos. Sabemos que una buena forma de "entrenar" nuestro cerebro es aprendiendo un nuevo idioma, a tocar un instrumento, participar en juegos de mesa, entre otros. El concepto fundamental es que tenemos que mantenernos desafiados intelectualmente. Al "entrenar" nuestro cerebro, estamos aumentando nuestra reserva cognitiva. Es decir que las neuronas se van conectando entre ellas en mayor cantidad y calidad construyendo un escudo que le va a permitir defenderse mejor de futuras agresiones.
El concepto fundamental es mantener desafiado nuestro intelecto (Shutterstock)
– ¿Es posible proteger al cerebro del paso del tiempo y prevenir el deterioro cognitivo?
– Resulta imposible detener el paso del tiempo, pero sí sabemos científicamente que hay muchas formas de proteger el cerebro para disminuir el riesgo de tener un deterioro cognitivo con el paso de la edad. Para esto es fundamental ir construyendo, a lo largo de toda la vida, esa reserva cognitiva en nuestro cerebro. Como mencioné anteriormente, la educación formal es de fundamental importancia. A medida que vamos creciendo, tenemos que realizar actividad física regularmente y también controlar los factores de riesgo cardiovascular como la presión, el azúcar y las grasas en la sangre. Sabemos que todo lo que le hace mal al corazón le hace mal al cerebro. Por eso también es importante no fumar y mantener una dieta más mediterránea rica en pescados, aceite de oliva y verduras. Es fundamental que nos mantengamos estimulados cognitivamente y socialmente activos. Nunca hay que abandonar nuestras pasiones.
Un caso clásico de aumento de esta reserva cognitiva y de proteger el cerebro del paso del tiempo disminuyendo el riesgo de deterioro cognitivo es el de la Monja Bernardette. Ella participó de un famoso estudio denominado "El estudio de las Monjas". Cuando ella falleció y tenía más de 80 años se le realizó una biopsia de su cerebro y lo que allí pudo observarse es que tenía los niveles máximos de las sustancias tóxicas que se acumulan cuando uno tiene la Enfermedad de Alzheimer. Así que los médicos, cuando examinaron el cerebro de Bernardette, lo diagnosticaron como un cerebro con Enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, Bernardette, a lo largo de toda su vida, nunca había tenido ningún síntoma de esa enfermedad. ¿Y a qué se debió eso? Lo que se sabe es que a lo largo de su vida, ella fue desarrollando una reserva cognitiva muy grande a través de la estimulación cognitiva, la actividad social, el dormir bien, una dieta saludable, el ejercicio físico, el control de los factores de riesgo cardiovascular y por lo tanto fue desarrollando una protección para su cerebro que disminuyó el riesgo de tener un deterioro cognitivo a pesar de tener el cerebro lleno de las sustancias tóxicas que se producen en la enfermedad de Alzheimer.
Es fundamental ir construyendo, a lo largo de toda la vida, la reserva cognitiva en el cerebro
– ¿Envejecer es sinónimo de deterioro cognitivo? ¿Es posible envejecer con un cerebro joven?
– Envejecer no es sinónimo de deterioro cognitivo. Existe un grupo muy importante de personas que fueron denominadas "superañosas", que son una clara muestra de esto. Se trata de personas de más de 80 años, que al ser evaluados en las distintas pruebas para ver cómo están sus funciones cognitivas (memoria, atención, lenguaje, funciones ejecutivas, etc) demuestran tener un cerebro que funciona exactamente igual al de las personas que tienen hasta 30 años menos que ellos. Así que, sí, es posible envejecer sin tener un deterioro cognitivo.
– ¿Qué hábitos de la vida cotidiana atentan contra la salud del cerebro?
– Hay ciertos hábitos de la vida cotidiana que atentan contra la salud del cerebro. Ellos son el sedentarismo, el tabaquismo, el alcoholismo, las dietas pobres en pescados, verduras y frutas. También el sentirse aislado socialmente, vivir con altos niveles de ansiedad o dormir poco. Se demostró que todos estos comportamientos aumentan el riesgo de un deterioro cognitivo.
Las personas que tienen la escuela primaria completa tienen menos riesgo de tener un deterioro cognitivo a mayor edad (Shutterstock)
Recientemente se publicó un estudio muy importante que demuestra que las personas con una alta predisposición genética a desarrollar la enfermedad de Alzheimer pueden disminuir el riesgo de desarrollarla hasta en un treinta por ciento si cambian ciertos hábitos de su vida cotidiana. En síntesis, mantener buenos hábitos para cuidar nuestro cerebro en la vida cotidiana es el método más efectivo con el que contamos actualmente para disminuir el riesgo de tener un deterioro cognitivo. Inclusive si uno está genéticamente predispuesto a tener ese deterioro.
– ¿Por qué se dice que un estado emocional positivo protege al cerebro?
– Hoy se sabe que los estados de ansiedad crónicos y los estados depresivos resultan factores de riesgo de deterioro cognitivo: durante los momentos de ansiedad o de depresión aumentan los niveles de una sustancia que se llama cortisol, que es especialmente tóxica para las neuronas del hipocampo que se relacionan particularmente con la memoria.
También sabemos a través de los diferentes estudios en las personas centenarias que las personas que son optimistas y tienen un propósito en la vida logran vivir más tiempo y con una mejor calidad de vida.
Sin corazón no hay cerebro y sin cerebro no hay corazón
Todo lo que le hace mal al corazón le hace mal al cerebro (Shutterstock)
Todo lo que le hace mal al corazón le hace mal al cerebro (Shutterstock)
Para el médico cardiólogo Jorge Tartaglione (MN 67.502), "existe una vinculación directa entre el cerebro y el corazón. No pueden vivir uno sin el otro. Uno lo inerva (el cerebro al corazón) y el otro lo irriga. Ambos comparten los mismos mismos factores de riesgo que tienen las enfermedades cerebrovasculares y las cardiovasculares: el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol, la obesidad, el estrés, la diabetes".
Según explicó a Infobae el presidente de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), "el cerebro tiene una acción directa sobre el corazón, que es muy interesante". "Porque le va a transmitir las emociones y todo aquello que nosotros percibimos a nuestro alrededor. Si la relación entre el cerebro y el corazón es amistosa, el corazón no se va a enfermar. Pero si la relación entre el cerebro y el corazón es turbulenta, tumultuosa, se puede enfermar", sostuvo el especialista, quien señaló que "la ira, la bronca, la ansiedad, el estrés, la depresión que gran parte se genera en el cerebro, como las emociones, van a percutir y las va a sufrir el corazón. Las emociones se generan en el cerebro, pero las sufre el corazón".
Controlar los factores de riesgo cardiovascular es beneficioso para la salud cerebral
"Un ataque de ira, un estrés agudo, como el que se vive en un partido de fútbol o hasta en un ataque terrorista o un terremoto, produce una sobrecarga absoluta de cortisol (la hormona del estrés) y de neurotransmisores, la noradrenalina y la adrenalina, a través de nuestro cerebro que impacta sobre nuestro corazón -explicó Tartaglione-. Esto puede generar, por ejemplo, que se cierre de forma abrupta una arteria y provocarnos un infarto".
Pero también existe el estrés crónico, ese que se va generando como una olla a presión que produce una carga aerostática que lleva a liberar de manera crónica neurotransmisores y hormonas del estrés que impactan sobre el corazón. La pérdida de un familiar querido, un divorcio, una crisis socioeconómica, vivir en un barrio desaventajado o incluso la pobreza, son ejemplos de estrés crónico.
El aumento de la reserva cognitiva protege al cerebro de los efectos del paso del tiempo (Shutterstock)
Hoy se sabe que lo que es bueno para el corazón, lo es también para el cerebro. No sólo porque, como se dijo, controlar los factores de riesgo cardiovascular es beneficioso para la salud cerebral; sino también porque el apoyo social, igual que el optimismo, tienen un gran impacto en el sistema inmunológico, cumpliendo un rol protector en el ser humano.
Fundación Ineco dará la charla "Cerebro saludable: claves para mantenerlo sano y estimulado", que se realizará a través de Facebook Live, el 23 de julio a las 19. La licenciada Carolina Zeballos y el doctor Guido Dorman describirán las enfermedades que afectan al cerebro y la memoria, explicando, entre otros temas, cuáles son los factores protectores del cerebro.

3 de julio de 2019

Los adultos mayores y el control periodico

Los adultos mayores y el control periódico

Por las Dras. Laura Brescacin y Claudia Alonzo, Sección Medicina Geriátrica, Servicio de Clínica Médica.

 Nota perteneciente a la revista Aprender Salud del Hospital Italiano de Bs.As.

En esta etapa de la vida, algunas consideraciones y  temas generales para tener en cuenta a la hora de la consulta >y poder trabajar mejor en equipo con su familia y el médico.
Mientras la prevención es importante a cualquier edad, pasados los ochenta la complejidad de las personas es mayor y se hace necesario un manejo individualizado, donde las recomendaciones “generales” se adaptarán a las características de cada persona, a través del sostenido trabajo en equipo con su médico de cabecera y la participación de la familia.
Sin embargo, es importante conocer las recomendaciones generales, participar activamente de las decisiones que se tomarán y no sentir inhibiciones para consultar acerca de temas frecuentes en esta edad, como problemas de memoria, de estado de ánimo o incontinencia de orina.
 Algunas situaciones frecuentes en la consulta

“¿Es realmente necesario, a mi edad, hacerme estudios?”
 La edad en sí misma no es un motivo para hacer o dejar de hacer, para abandonar ciertas prácticas o continuarlas. Hay muchas situaciones en las que tiene sentido y lógica mantener las prácticas preventivas que se venían realizando, pero hay otras recomendaciones que dejan de ser útiles, ya que la probabilidad de desarrollo de algunas enfermedades declina muchísimo a esta edad.
“Usted me dijo que no es necesario, pero de todas formas me gustaría hacerlo.” No es recomendable “forzar” las indicaciones: el médico le explicará los motivos por los cuales ya no es necesario que se realice algún estudio en particular. La consulta es el lugar para despejar estas dudas.
“A mi marido le pidieron un estudio de las arterias…¿No conviene que me haga uno yo?” La prevención individualizada quiere decir que las recomendaciones no son universales. Algunos estudios se realizan para detectar enfermedades que no han dado síntomas aún en personas con mucho riesgo de padecerlas, pero no es necesario buscarlas en toda la población. Muchas veces, un hallazgo en una persona con bajo riesgo de salud hace que sea sometido a más estudios o intervenciones que no le brindan ningún beneficio, por el contrario, pueden agregarle problemas o complicaciones.
“¿Por qué no me vuelven a controlar pronto?” Los controles de rutina, si bien deben ser periódicos, no deben realizarse con más frecuencia que la recomendada por el médico. Por ejemplo, no hace falta hacer un control de colesterol cinco veces al año. En pocas palabras, no es necesario venir todos los meses para un chequeo.
Las recomendaciones que no debemos olvidar:

  • Las vacunas (corresponden la antitetánica cada 10 años, la antigripal anual y del neumococo una vez después de los 65 años).

  • Charlar sobre el tabaquismo y el consumo de alcohol.

  • Las personas mayores tienen más riesgo de sufrir alteraciones de la funcionalidad, que es la capacidad de vivir independientemente, de tener trastornos del ánimo (depresión o ansiedad) o problemas de  memoria. Es por ello que se recomienda charlar o actualizar estos temas durante la consulta.

  • Hablar acerca de trastornos de la marcha y las caídas. Aunque estas no hayan tenido consecuencias graves, se podrán comenzar a instaurar medidas de seguridad para evitar que se repitan.

  • No olvidarse de evaluar periódicamente la visión y consultar ante problemas de audición.
Detección de cáncer….¿para todos y en todas las edades?
La respuesta es no, ya que, como en todos los casos, debe ser individualizada. Pero además porque no en todas las situaciones la detección precoz es posible o modifica el pronóstico. Algunos ejemplos:
No se recomienda “buscar” cáncer de ovario, páncreas o de pulmón, ni siquiera en fumadores.
Algunas recomendaciones cambian con la edad: por ejemplo, el papanicolau, la mamografía o la endoscopía, no están indicadas indefinidamente. Su médico le indicará cuándo ya no es necesario realizarlos.
Es importante hablar de la medicación. Por lo menos una vez al año, repasar todos los medicamentos que toma y corroborar si no hay interacciones entre estos. Recuerde llevar a la consulta una lista completa de todos los medicamentos que recibe y sus dosis.
La “red social”, algo invisible en la consulta
El entorno familiar y social de cada persona es un tema a tratar con el médico, ya que es importante planificar de antemano a quién recurrir en caso de una necesidad de asistencia (los datos de un familiar cercano, por ejemplo).


1 de junio de 2019

La deshumanizacion del sistema de salud

La enfermedad de la época: la deshumanización del sistema de salud, en primera persona

El profesor de Historia y académico Federico Lorenz cuenta una experiencia familiar muy particular que revela las dificultades con las que se encuentran quienes transitan por el sistema de salud y sus enormes obstáculos

El sistema de salud ofrece enormes dificultades ante situaciones difíciles
Un día te encontrás con la novedad de que un ser querido se descubrió un bulto que antes no tenía en el cuerpo. Con los tiempos habituales de una obra social, sacás un turno para despejar cualquier duda
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 Al principio funciona de esta manera: "esto no nos va a pasar a nosotros. Ella no va a tener nada". Pero no es así. El diagnóstico, al fin, es el de un tumor maligno. Entonces comienza el mundo de la enfermedad y su tratamiento, de los opinadores profesionales, de los bienintencionados molestos. La sensación, pesada como una losa, de que todo está hecho para que la necesaria tranquilidad –"que es la mitad del tratamiento", como también te explican- sea un bien escaso y casi inexistente. De repente, la amenaza del cáncer pone en evidencia la indiferencia e inhumanización de un sistema de salud que en teoría debe proteger, atender y contener. Deshumanización disfrazada de "virtualidad" y "eficiencia".

El paciente debe someterse a infinidad de estudios, una operación y un tratamiento, lo que es lógico. Pero para llegar a esas instancias curativas o preventivas tiene, con anterioridad, que superar una verdadera carrera de obstáculos. Enfermarse no es solamente tener una afección más o menos riesgosa, que hay que extirparse y tratarse, sino atravesar una ciénaga de trabas y complicaciones que recuerdan la muerte de Artax, el blanco caballo de Atreyu que se dejó morir de pena en los Pantanos de la Tristeza, en uno de los momentos más intensos de La historia sin fin.
Es verano y algunos de los estudios necesarios para el diagnóstico definitivo requieren "autorización". Vivimos en el Conurbano pero debemos acercarnos al centro para hacer ese trámite. Allí nos informan que –afortunadamente, creemos en ese momento- alcanza con fotografiar la orden y enviarla por mail para que se inicie el trámite. Lo hacemos en la siguiente ocasión, pero la administración nunca acusa recibo, ni informa si el estudio fue autorizado o no, por lo que el día anterior al estudio (que implica ayuno, ingesta de remedios) hay que acercarse a Capital Federal, ya que no sabemos si llegado el momento harán el estudio o no. "Ah, sí. Estaba autorizado", nos informan. "¿No pueden avisar?", pregunto. "No es el procedimiento".
La enfermedad obliga no solo a aprender cantidad de palabras y conceptos: "carcinoma", "ganglio centinela", "índice Ki", o evaluar cómo dar la noticia a les hijes, sino también a tolerar un destrato que demuele la mejor de las voluntades. El problema de salud real se mezcla, cuando aún la familia no ha aprendido del todo a jerarquizar y acomodarse a la nueva situación, con lo que supuestamente son "beneficios" para los afiliados.
 Los turnos se pueden sacar online. ¿Todos? No. Pero eso sólo se descubre luego de navegar a través de páginas y más páginas de internet desarrolladas para facilitar la tarea. La posibilidad de reservar turnos, como en el Cyber Monday, es limitada. Para obtener uno para dentro de "X días" para "H especialista", hay que esperar a determinada hora de un viernes, que es cuando el sistema "abre la semana". Por teléfono informan que, no obstante, el turno se puede reservar personalmente. Para estar tranquilos, bajo el sol rajante de febrero, peregrinamos a hacer una cola de cuarenta y cinco minutos, promedio, para que una administrativa fastidiada (le toca trabajar de cara de la prestadora) nos informe que "a ella el sistema tampoco le habilita la semana". "Pero le puedo dar un sobreturno", lo que rápidamente aprenderemos a traducir como "será una amansadora".
Una postal familiar
Es probable que las prestadoras imaginen que aguardar en línea a que te atiendan es una suerte de tratamiento, una preparación para las horas que hay que pasar mientras se aplica la quimioterapia. Pueden pasar 45, 50 minutos, para que la comunicación se corte, o escuchemos aliviados un "lo derivo", para que una voz anónima nos diga que los turnos se sacan online (ya vimos lo que sucede) o en persona (ídem).

Anónimo, siempre anónimo. El anonimato de quienes atienden al enfermo o sus familiares no es casual. Es un aspecto más del proceso impersonal e inhumano en el que hemos transformado un costado tan sensible como lo es el cuidado de nuestros enfermos. Es como si para llegar a la instancia de poner el cuerpo –porque de eso se trata- el enfermo obligatoriamente deba pasar por una serie de filtros. La sensación es que la obra social se protege de quienes la necesitan, cuando debería ser al revés.
Anónimo y fragmentario. Así es el trato, y también la información que maneja cada una de las personas con las que debemos interactuar, lo que multiplica los trámites y las dificultades. Y en el último eslabón, así es el conocimiento que el paciente tiene de lo que le sucede, salvo que insista e insista.

Llega finalmente el momento de la consulta con el/ la cirujana que extirpará el tumor. Han pasado dos meses desde la detección del bulto. Entre otras cosas, hemos podido "hacer rápido" (vaya) porque una conocida de un conocido ha hablado con quien hace de "enlace" (otra nueva palabra) entre el sindicato y la obra social. Si no, los tiempos hubieran sido aún más largos. "Turnos para operarse sobran, no hay problema", nos dice la médica que nos recibe. Que no es la cirujana, sino que integra un "equipo". La cirujana jefa es una figura fugaz que va y viene entre los consultorios, chequea por WhatsApp horarios y diagnósticos y ladra órdenes a sus colegas. Tenemos tiempo de sobra para ver cómo trabaja pues debemos esperar tres horas una vez (sala de espera colmada, todos pacientes oncológicos, pobre Artax), otro tanto en dos ocasiones más, hasta acorralarla en la puerta de un ascensor para que ponga fecha de operación
.
Una vez hecha la cirugía, solo yo pude hablar con la cirujana en la puerta del quirófano. Me informó el resultado de la operación, que luego resultó ser diferente con el "estudio patológico definitivo", veintiocho días después. Nadie se imagina la diferencia que puede hacer en la vida de una persona la diferencia entre "negativo" y "positivo" hasta que se aferra a la primera de las palabras como un pasaporte a la tranquilidad. Y eso es lo que pasó por la falta de información pre y post operatoria. Nos dijeron una cosa, pero la "epicrisis" (una nueva palabra) que pudimos retirar un mes después, ya el día de la operación decía otra.

La cirujana jefa ni siquiera habló una vez con una persona que puso su vida en sus manos. Sonará hiperbólico, puede ser. Encabeza un equipo. Pero resulta que luego de la cirugía, descubrimos que "los mastólogos" opinan de una manera, "los oncólogos" de otra y "los patólogos… ah, los patólogos". Nos lo deja claro la médica que nos hace el chequeo previo a la primera quimioterapia. "¿Por qué no se consultan entre ustedes?", preguntamos. "Porque trabajamos en centros diferentes". "Pero la información contradictoria genera angustia", respondemos. "No todos los pacientes son como ustedes, que preguntan. Algunos no entienden lo que les decimos", nos contestaron.
Y es curioso, porque si escribo esto es porque en definitiva yo tampoco entiendo.
Acaso uno pida demasiado: que parezca que somos personas mientras nos tratan. Y probablemente no se le pueda pedir al sistema de salud que actúe a contracorriente del clima dominante: precario, de falsa comunidad, de sonrisas permanentes en las pantallas, mientras la corrosión avanza y cada vez nos acostumbramos más a ser menos personas.

Así y todo, no deberíamos dejar que la Nada avance, por más Pantano de la Tristeza que tengamos enfrente. Pero sería tanto más fácil si recordáramos lo que nos distingue como humanos. No debería ser necesario ningún riesgo, ninguna enfermedad, para que la empatía organizara nuestros días.

19 de mayo de 2019

Importancia de la VACUNACION para evitar enfermedades

Expertos resaltan la importancia de la vacunación para evitar enfermedades

En plena época crucial de vacunación y mientras son noticia en el mundo los casos de reaparición de enfermedades que se consideraba erradicadas, circulan peligrosos mensajes virales en las redes fomentando la riesgosa "moda" de no vacunarse
Las vacunas son un gran aliado para combatir enfermedades mortales
Estamos en plena época otoñal en la que por calendario estacional se insta a la población a vacunarse, por ejemplo, contra la gripe y la neumonía para evitar esas enfermedades típicas del invierno.
Y,  mientras en el mundo aparecen cada vez más casos de enfermedades superadas como el sarampión o la rubeola por la simple causa de la no vacunación, no faltan quienes envían peligrosos mensajes reforzando, en base a falsa información, esa riesgosísima tendencia a rechazar las vacunas.
Hasta hoy, en 170 países han informado de 112.163 casos de sarampión a la OMS. El año pasado, en la misma fecha, se habían contabilizado 28.124 casos de sarampión en 163 países. Esto representa un aumento de casi el 300% a escala mundial. Los casos de sarampión en el mundo se cuadruplicaron durante los tres primeros meses de este año, en relación con el mismo periodo del año pasado, según advirtió la OMS que también señaló que en África el aumento fue del 700%.
Además, los casos de sarampión en Estados Unidos alcanzaron esta semana los 839, de acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés).
El sarampión se combate con vacunas
Ello equivale a 6.3 casos por día en lo que va de 2019. Esta cifra supera ampliamente a la hasta ahora más alta dada en 1994, cuando hubo 963 casos en todo el año. Es decir, 2.6 cada día.
De acuerdo con los CDC, el brote actual se originó en personas no vacunadas que se infectaron en el extranjero y regresaron al país, donde puede propagarse cuando llega a una comunidad con un amplio número de personas sin vacunar.
Estos casos están vinculados a personas que trajeron el sarampión de otros países como Israel, Ucrania y Filipinas, donde hay grandes brotes de la enfermedad.
"El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo, con el potencial de ser extremadamente grave. En 2017, el año más reciente para el que se dispone de estimaciones, causó cerca de 110.000 muertes. Incluso en países de altos ingresos, las complicaciones resultan en la hospitalización en más de una cuarta parte de los casos, y pueden llevar a una discapacidad de por vida, desde daño cerebral y ceguera hasta pérdida auditiva", alerta la OMS.
Es clave evitar la aparición de enfermedades prevenibles con la vacunación
Además, a principios de mayo se confirmó un caso de rubéola en la provincia de Córdoba, en un hombre de 27 años que había estado en China. Argentina había logrado eliminar la circulación del virus de la rubéola gracias a las acciones sistemáticas de vacunación, pero cuando no hay una vacunación sostenible, las enfermedades encuentran un lugar propicio para propagarse.
Esto es debido a la irresponsable acción de personas que forman parte de movimientos antivacunas, que cuestionan la vacunación, pese a que ésta es la práctica más segura para la salud humana, después de la implementación del agua potable, para evitar millones de muertes en todo el mundo .
En pleno siglo XXI, el tema aún divide aguas en la ciencia y en la opinión pública: por un lado, los que sostienen que hay que negar el movimiento para no fortalecerlo; y del otro los que dicen que llegó el momento de combatirlo para concientizar.
Las campañas de vacunación deben continuarse
Como recientemente advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS), "la oposición a la administración de vacunas amenaza el progreso que se ha hecho para tratar las enfermedades prevenibles por inmunización". Hoy, las vacunas previenen la muerte de hasta 3 millones de individuos por año, y si más personas accedieran a ellas se podrían evitar 1,5 millón de muertes más.
Consultado por Infobae ,el doctor Daniel Stamboulian, experto infectólogo argentino, fue categórico: "Las vacunas fueron y son, después del agua potable, los elementos más importantes para la reducción de las enfermedades y muertes".
Sobre el crecimiento de la tendencia antivacuna alrededor del mundo, Stamboulian precisó: "Los llamados grupos antivacunas no tienen ningún sustento científico que los avale. Cuando existe una vacuna capaz de prevenir una enfermedad siempre es mejor inmunizarse, antes que padecer la infección. Hay que pensar que, si la persona que se enferma pertenece a un grupo de riesgo, puede tener complicaciones graves e, incluso, perder la vida".
Los vacunatorios ambulantes también son una gran oportunidad de llevar salud a poblaciones distantes
Los mensajes anti vacunas encontraron un espacio hace unas semanas en la TV, donde la pantalla de uno de los canales más vistos fue centro de críticas por habilitar el debate sobre la vacunación en simultáneo al crecimiento de la preocupación por los casos de sarampión y varicela que se registraron en el país y la faltante de al menos nueve vacunas del calendario obligatorio en seis provincias.
"¿Vacunas sí o no?", preguntaba el zócalo que acompañó el debate entre el médico Claudio Santamaría y Carlos Kambourian, director del Hospital Garrahan, por un lado; y Eduardo Yahbes, uno de los impulsores del movimiento antivacunas, por el otro.
Ahora, circula por Whatapp un absurdo cuestionamiento a las vacunas acusándolas de contener glifosato. Infobae leyó en detalle el estudio científico que cita el mensaje anónimo y constató que no aparece ninguna crítica fundada a las vacunas, pero sí al glifosato como amenaza a la salud humana.
n mensaje irresponsable y fraudulento que circula por Whatsapp
Importancia de vacunarse
La vacunación ha sido uno de los principales logros en la reducción de la mortalidad infantil. Y es que el 30 por ciento de las muertes de niños menores de 5 años puede prevenirse con un gesto tan simple como ponerles una vacuna.
En diciembre del 2018, se sancionó la nueva Ley de Vacunas que establece la gratuidad en el acceso a los servicios de vacunación "con equidad social para todas las etapas de la vida"; la obligatoriedad de aplicarse las vacunas para todos los habitantes; y la prevalencia de la salud pública por sobre el interés particular, entre otros principios.
Así, nuestro calendario nacional de vacunación cuenta con 18 vacunas para todas las poblaciones, que deben aplicarse desde los primeros días de vida hasta la adultez, y dos más exclusivas para las personas que viven en zonas de riesgo (fiebre amarilla y fiebre hemorrágica argentina).
"La vacunación es una responsabilidad de todos y excede al ámbito de la salud para favorecer el acceso de esta herramienta en la sociedad. Es por eso que la población tiene que poder acceder a las vacunas. Se debe instalar el concepto de vacuna como derecho y responsabilidad, con un rol rector del Estado en cuanto a la disponibilidad y acceso", explica doctora Carla Vizzotti, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE).
"Con la vacunación se evitan muchas enfermedades transmisibles como sarampión, polio, rubéola, tuberculosis y más. Son enfermedades controladas, pero que suelen resurgir por distintos factores. Estamos en un mundo interconectado donde no existen fronteras. Si Argentina tiene un buen plan de vacunación pero los países limítrofes no lo tienen y existe un movimiento de masas importante, es posible que mucha gente se contagie de patologías controladas", afirmó Marcelo Melo, director del Hospital Clínicas.