6 de mayo de 2026


REVISAR LA ENSEÑANZA

Ni Edadismo ni Viejismo: No a la discriminación (los niños de hoy son los ancianos de mañana)

En Argentina, a la discriminación por edadismo se le dice 'viejismo'. La ONU agendó a la vejez como derecho humano, eje de la cohesión social y comunitaria.


Por URGENTE24

La imagen más elocuente de discriminación a la vejez: represión a los jubilados que se manifiestan por sus derechos. (Agencia Noticias Argentinas, FOTO NA SANTIAGO OROZ ARGRA)

La discriminación por edad, llamada edadismo, se convirtió en un flagelo social para la vejez. Se extiende por la salud, la vivienda, el trabajo, medios de comunicación, tecnología y derecho, y ya hay países que estudian encararla desde la raíz estructural desde los propios colegios.

Aunque no se relaciona con la proporción de adultos mayores en la población ni con la velocidad de crecimiento de la población de edad avanzada, la ONU incluyó su abordaje en su agenda de 2026.

Como a diferencia de las mujeres, los niños o las personas con discapacidad, las personas mayores carecen de un instrumento internacional específico y jurídicamente vinculante, en abril de 2025, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas empezó la redacción de una Convención sobre los Derechos de las Personas Mayores.

De modo que el edadismo dejará de considerarse simplemente un prejuicio social para convertirse en una violación de los derechos humanos.

Como consecuencia, la política mundial sobre el envejecimiento deberá pasar de la caridad y la protección a la dignidad, la autonomía, la participación y la rendición de cuentas.

El tránsito amenaza con ser arduo, Mientras la evidencia permanezca aislada dentro de las disciplinas, las intervenciones fragmentadas no podrán corregir un fenómeno sistémico por naturaleza.

Los movimientos contra la discriminación por edad cobran cuerpo en otras comunidades. (Imagen creada con IA Grok)


Consecuencias nefastas

La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada dos personas en el mundo tiene actitudes relacionadas con el edadismo, con profundas consecuencias para la salud, la salud mental, la longevidad y la participación social.

Los únicos tres países con estereotipos de edad más positivos fueron Sri Lanka, seguido de Ghana y Tanzania. Los otros 17 países tendían a tener actitudes discriminatorias por edad más negativas. Con el Reino Unido en primer lugar, seguido de un grupo formado por India, Bangladesh, Canadá, Estados Unidos y Kenia, según Mather Institute.

¿Y Argentina? Bien gracias. El 12% de la población, y en ascenso por la diferencia entre nacimientos y muertes, tiene más de 65 años. Y sí, existe el "viejismo", como forma de discriminación naturalizada que afecta principalmente a mayores de 50 años, limitando su acceso al empleo y perpetuando estereotipos negativos.

Por ejemplo, la sociedad argentina fue volcando en las cuestiones cotidianas esta práctica para justificar por contraste los dictados del marketing de la moda que exaltan la innovación y la modernidad como atributos exclusivos de los jóvenes, a la que instan a consumir para sustentarlos.

Imperativo para la salud

Un artículo de la Revista Estadounidense de Psiquiatría Geriátrica: Ciencia, Educación y Práctica Abiertas, firmado por Kiran Rabheru, doctor en Medicina, y titulado "Defensa científica para eliminar la discriminación por edad: Creación, impacto y expansión global de la Coalición Canadiense contra la Discriminación por Edad (CCAA)", exhorta a "eliminar la discriminación por edad como un imperativo clínico, ético y sistémico para todos los profesionales de la salud".

Y afirma que la discriminación por edad es una de las formas de discriminación más prevalentes y menos cuestionadas a nivel mundial.

En la práctica clínica se manifiesta a través del enmascaramiento diagnóstico, la atribución prematura de síntomas al "envejecimiento normal", la exclusión de la psicoterapia y la rehabilitación, y la dependencia desproporcionada de modelos de atención centrados en la contención o la custodia.

Estos patrones erosionan la autonomía y la capacidad de acción, refuerzan el aislamiento social y normalizan las desigualdades en el acceso al tratamiento, sostiene el artículo de marras.

Y añade que también retrasan el diagnóstico, limita las opciones de tratamiento y normaliza el nihilismo terapéutico al presentar el sufrimiento en la vejez como inevitable en lugar de remediable.

¿Qué valores les enseñan a los niños de hoy, los ancianos del mañana?


Dignidad y empleo

A nivel mundial, la discriminación por edad está ganando impulso, especialmente a través de leyes laborales y políticas públicas que buscan proteger la dignidad y el empleo de las personas mayores.

Basándose en investigaciones revisadas por pares, la ciencia de la implementación y los marcos internacionales de derechos humanos, la Coalición Canadiense contra la Discriminación por Edad se situó dentro de los esfuerzos nacionales y mundiales para eliminar la discriminación por edad.

Por caso, surgen iniciativas como la del Grupo de Trabajo Sénior de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) para llevar el debate sobre la vejez y el envejecimiento al entorno escolar: el alumnado, el profesorado y las familias.

Lo explica en el blog de la entidad Andrés Vázquez Piñeiro. médico máster en Gerontología Clínica y Social, diplomado en Medicina Geriátrica, especialista universitario en Cuidados Paliativos: el propósito es que las nuevas generaciones crezcan con una mirada más justa, crítica y respetuosa hacia todas las edades.

Prevenir el edadismo en la escuela implica mucho más que transmitir contenidos teóricos sobre el envejecimiento. Supone "fomentar el pensamiento crítico frente a los estereotipos sociales, promover el respeto a la diversidad etaria y generar experiencias intergeneracionales que acerquen realidades que, en el contexto actual, tienden a estar desconectadas".

Esta desconexión representa un riesgo para la cohesión social y comunitaria, concluye

31 de marzo de 2026

Señales que anticipan la pérdida de memoria

e señales que anticipan la pérdida de memoria

Reconocer los signos que indican cuándo los problemas de memoria requieren atención médica puede marcar la diferencia en la detección temprana de trastornos como el deterioro cognitivo leve o la demencia. Expertos consultados por Time Magazine y Cleveland Clinic identifican siete signos clave que deben tomarse en serio.

Problemas con tareas cotidianas

Olvidar cómo realizar tareas de la vida diaria, como usar un electrodoméstico habitual sin estar distraído ni ocupado con otras actividades, puede ser motivo de preocupación. Si, por ejemplo, se olvida la secuencia para operar la lavadora o se deja la estufa encendida provocando un incidente, podría tratarse de algo más que un simple descuido.

Incumplir compromisos habituales

El olvido de rutinas o actividades habituales que se han realizado durante mucho tiempo; esto puede ser señal de un problema más allá del envejecimiento normal. La preocupación aumenta si estas lagunas se vuelven frecuentes o afectan compromisos importantes, explica el doctor Zadly Tan a la revista.

Cambios en la personalidad y estado de ánimo

Alteraciones como irritabilidad, depresión, ansiedad o apatía pueden aparecer antes de que se diagnostique una demencia. Estos síntomas, aunque no están ligados estrictamente a la memoria, pueden manifestarse en las primeras etapas de enfermedades como el Alzheimer y reflejan que se trata también de un trastorno conductual.

Pantalla de monitor que muestra una resonancia magnética (RM) coronal en escala de grises de un cerebro humano y la parte superior del cuello.
El antecedente familiar de Alzheimer y sus síntomas en edades similares justifican una consulta médica para detectar problemas de memoria a tiempo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pérdida de objetos

Olvidar dónde quedaron objetos de valor o perderlos con frecuencia, especialmente si se trata de elementos a los que se presta atención normalmente, como el celular, accesorios diarios o incluso las llaves del hogar, puede indicar un deterioro en la memoria que requiere evaluación.

Preguntar reiteradamente

La tendencia a repetir consultas o contar las mismas historias, cuando no es un rasgo habitual de la persona, puede ser una señal de alarma. Si esto ocurre sin que exista distracción evidente en el momento, conviene consultarlo con un profesional.

Perderse en lugares habituales

Desorientarse o perderse en rutas conocidas, como el camino habitual al supermercado, refleja posibles problemas en la memoria visoespacial. Zadly Tan, en diálogo con Time, revela que esta dificultad puede indicar alteraciones en el funcionamiento cerebral y no suele deberse a simples despistes.

Familiares con pérdidas de memoria

El antecedente familiar también es relevante. Si un progenitor desarrolló Alzheimer a una edad específica y aparecen “despistes” similares en ese mismo periodo, es recomendable prestar particular atención y consultar a un médico. La edad de inicio de los síntomas suele mostrar patrones en algunas familias.

23 de septiembre de 2024

Prevencion del Alzheimer

 

Día Mundial del Alzheimer

Más información aquí

 

 

 

 

CÓMO LOS CONTROLES DE SALUD PUEDEN REDUCIR HASTA EL 45 % DE LOS CASOS

Una investigación reciente publicada en The Lancet identificó a la pérdida de la visión y al colesterol LDL -el llamado colesterol malo- como factores de riesgo para el desarrollo del Alzheimer. Este trabajo arroja resultados concluyentes que presentan una nueva forma de abordar la prevención, tanto entre la comunidad médica como en la sociedad. 

Estudios anteriores ya habían demostrado la relación entre el Alzheimer y factores de riesgo como la pérdida auditiva, la hipertensión, la diabetes, la obesidad, la depresión y el sedentarismo. Sin embargo, esta última investigación también vincula a la pérdida visual y al colesterol LDL alto con el desarrollo de la enfermedad. Como conclusión, detectar y abordar los 14 factores modificables puede reducir hasta el 45 % de los casos de demencia a nivel mundial, cifra que en Latinoamérica llega al 56 %. 

 

 

La enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia, continúa siendo un desafío importante para los sistemas de salud y las familias que conviven con ella. Si bien no existe una cura definitiva, los avances en la investigación médica permiten detectar y tratar los síntomas en etapas tempranas, lo que puede mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus seres queridos.

Detectar la enfermedad en sus primeras fases permite a los profesionales de la salud iniciar un tratamiento personalizado y adecuado a las necesidades de cada paciente. "La detección temprana del Alzheimer es clave para comenzar tratamientos que, aunque no curan la enfermedad, pueden mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Además, es fundamental implementar cambios en el estilo de vida, como la actividad física y cognitiva, que tienen un impacto positivo en la evolución de la enfermedad. En el Hospital Italiano también trabajamos con la familia del paciente, ya que su rol en el manejo de la enfermedad es esencial, ofreciéndoles apoyo y recursos para enfrentar los desafíos que presenta el cuidado a largo plazo", destacó la Dra. María Cecilia Fernández, jefa de la Sección Neurología Cognitiva 

 

 

Los datos recopilados son el resultado del metanálisis publicado el 31 de julio de 2024. Este método de investigación reúne y sistematiza las conclusiones de diferentes artículos primarios para sintetizar en un documento el máximo nivel de evidencia empírica.

En este sentido, la novedad fue la incorporación de la pérdida visual y el nivel alto de colesterol LDL como factores a tener en cuenta ya que representan un 2 % y un 7 %, respectivamente, dentro del 45 % de los factores potencialmente modificables para prevenir la enfermedad. En el caso de la pérdida de la visión, es importante controlarla en las personas mayores de 65 años dado que, a partir de esa edad, su influencia en la posibilidad de desarrollar la enfermedad es mayor. Respecto del colesterol malo alto, es relevante detectarlo en la etapa media de la vida, que se estipula entre los 18 y 65 años. 

 

 

En números, cómo impacta cada uno de los factores de salud en el desarrollo de Alzheimer:

7 % - Pérdida de audición.

7 % - Colesterol LDL alto.

5 % - Bajo nivel educativo.

5 % - Aislamiento social.

3 % - Depresión.

3 % - Traumatismo de cráneo.

3 % - Contaminación ambiental.

2 % - Sedentarismo.

2 % - Diabetes.

2 % - Tabaquismo.

2 % - Hipertensión. 

2 % - Pérdida visual.

1 % - Obesidad. 

1 % - Consumo excesivo de alcohol.

 

 

En el Hospital Italiano contamos con tratamientos farmacológicos y no farmacológicos según el estadío de la enfermedad, que buscan aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas.

En este sentido, la Dra. Waleska Berrios, médica de la sección Neurología Cognitiva transmite: “Hay novedades alentadoras en cuanto a nuevos tratamientos farmacológicos, que aún están pendientes de aprobación en nuestro país, y que muestran buenos resultados cuando se aplican en las etapas más tempranas de la enfermedad. De ahí también la importancia de una detección precoz, para poder acceder a más y mejores alternativas”.

Por el lado de las terapias no farmacológicas, ofrecemos la estimulación cognitiva grupal guiada por profesionales, como una herramienta fundamental para trabajar las funciones cognitivas afectadas por la enfermedad.

 

 

En este Día Mundial del Alzheimer,  reafirmamos nuestros compromiso con la investigación, el tratamiento y el apoyo a los pacientes y sus familias. Convocamos a la comunidad a informarse, realizar controles preventivos y, ante cualquier signo de deterioro cognitivo, consultar a un especialista para iniciar un plan de acción lo antes posible.

3 de agosto de 2024

Alzheimer, como convivir con la enfermedad

 

Alzheimer: cómo superar los estigmas que acechan a quienes sufren la enfermedad

Las personas diagnosticadas enfrentan desafíos y obstáculos más allá de la pérdida de memoria. Cuáles son las estrategias para vencerlos, preservar la autonomía y mantener una buena calidad de vida

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Las etiquetas y estereotipos desvalorizan a personas con demencia (Imagen ilustrativa Infobae)

*Este contenido fue producido por expertos de Mayo Clinic y publicado en la revista “Understanding Alzheimer’s - Your Guide to Brain Health”, publicada en Estados Unidos

Imagina por un momento que estás conociendo a alguien por primera vez. Aquí te mostramos cómo se presenta:

“Mi nombre es Fiona. Vivo en la pequeña ciudad de Stockton, a solo unos kilómetros de aquí. Tengo 67 años y tengo la enfermedad de Alzheimer”.

¿Qué ves? ¿A quién ves? ¿Qué estás pensando?

Al mirarla, ¿te enfocas en el hecho de que tiene Alzheimer? ¿Piensas inmediatamente que sus capacidades cognitivas son limitadas? ¿Evitas comenzar una conversación con ella porque te sientes incómodo o piensas que no podrá entenderte? ¿Te sorprendes porque no coincide con tu imagen mental de una persona con demencia?


La demencia como el Alzheimer no solo implica pérdida de memoria, también afecta las funciones diarias (Imagen Ilustrativa Infobae)

Debido a que la demencia comúnmente se asocia con una variedad de síntomas, sobre todo pérdidas de memoria, las personas con esta enfermedad a menudo son estereotipadas como teniendo déficits. Lo que estos individuos aún pueden hacer a menudo se pasa por alto. No apreciar las formas en que las personas con la enfermedad de Alzheimer y otras demencias son como cualquier otra persona y enfocarse en imágenes estereotipadas, negativas y perturbadoras de la demencia contribuye al estigma.

¿Qué es un estigma?

El estigma ocurre cuando las etiquetas, los estereotipos, la separación, la pérdida de estatus y la discriminación tienen lugar juntos. Por ejemplo, una persona que vive con demencia a menudo es etiquetada como “sufre de” o “víctima” de demencia.

Aunque las personas con demencia pueden decir que tienen días en los que, efectivamente, sufren, describirlos como “sufrientes” es una generalización. En esencia, se dice que todas las personas con demencia están sufriendo todo el tiempo, y eso es un malentendido.


Las etiquetas y prejuicios pueden disuadir a las personas de obtener un diagnóstico temprano, esencial para un tratamiento precoz (Christin Klose/dpa)

Estas etiquetas y palabras desvalorizan y desposeen de poder a las personas que viven con demencia. También desvían el enfoque de la persona detrás de la enfermedad, un individuo con necesidades, deseos, valores, preferencias, fortalezas y habilidades, al igual que cualquier otra persona. Como todos, las personas con demencia merecen ser tratadas con dignidad y respeto en todo momento.

Los estigmas son dañinos al mantener a las personas con la enfermedad de Alzheimer y otras demencias alejadas de buscar tratamiento médico. Pueden impedir que las personas reciban un diagnóstico temprano, o un diagnóstico en absoluto. Los estigmas también contribuyen a la baja autoestima, el aislamiento, la mala salud mental y una disminución de la calidad de vida para las personas que viven con demencia y aquellos que las apoyan.

A menudo, las personas con la enfermedad de Alzheimer esconden su enfermedad, lo que hace más difícil para ellos beneficiarse de los tratamientos disponibles, hacer planes para el futuro, desarrollar un sistema de apoyo o participar en ensayos clínicos. Esto puede resultar en que las personas requieran cuidados en la comunidad o en un hogar de ancianos antes de lo que de otra manera hubieran necesitado.


La desinformación y los prejuicios sobre la demencia afectan la calidad de vida de quienes la padecen (Imagen Ilustrativa Infobae)

La historia de Gary

Cuando la gente dice “demencia” o “Alzheimer”, todos piensan que vas a morir al día siguiente. Hay un estigma asociado con la enfermedad. Muchas personas están preocupadas por compartir abiertamente el hecho de que tienen esta enfermedad debido al estigma negativo. Escuché a alguien susurrar el otro día: “Mi padre tiene Alzheimer”. Solo le di un gran abrazo y le dije: “No tienes que susurrar, dilo en voz alta”.

“No me avergüenzo de tener Alzheimer. Todos mis vecinos saben que tengo un problema, y no hay ridículo, no hay estigma. Y así, desearía que sacáramos de nuestras mentes la idea de que hemos hecho algo mal, de que necesitamos escondernos debajo de la mesa”.

En sus voces

¿Cómo puedes preservar la dignidad y el bienestar de un ser querido con la enfermedad de Alzheimer? La Dementia Action Alliance ofrece esta guía. Las respuestas fueron escritas por personas que viven con demencia.

  • Soy una persona. Conóceme como una persona con una historia única, una vida, intereses y capacidades únicos. Cuando me llamas “paciente”, “víctima” o “sufriente”, me siento minimizado.
  • Entiende que mi autonomía, elecciones, relaciones recíprocas, y la autodeterminación son fundamentales.
  • Apóyame con apoyo emocional, social, físico y espiritual holístico.
  • Promueve formas en las que puedo continuar experimentando crecimiento personal y desarrollo a lo largo de mi vida.

Las personas con demencia pueden disfrutar de actividades y nuevas experiencias (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Entiende que mis metas personales, medidas de éxito e intereses pueden cambiar con el tiempo y pueden no ser los mismos que los tuyos.
  • Reconoce que las elecciones pueden tener riesgos, como es la norma para todos.
  • Asóciate conmigo, utilizando mis fortalezas y proporcionándome las oportunidades adecuadas para alcanzar mis metas.
  • Estoy tratando de comunicarme de la mejor manera que puedo; entiende que mis expresiones verbales y físicas son mi forma de comunicación.
  • Entiende que mi persona puede volverse oculta pero no perdida.
  • Reconoce que mis necesidades de tareas pueden cambiar y comprende que debemos trabajar juntos a mi ritmo.
  • Ayúdame a mantenerme conectado con lo que es importante para mí.

El estigma también afecta a los cuidadores, a veces impidiéndoles obtener la ayuda y el apoyo que necesitan. Esto puede contribuir a una mayor carga, estrés, depresión y enfermedades físicas. Muchas personas que viven con demencia y quienes las apoyan dicen que el estigma asociado con la enfermedad es su preocupación número uno.

Cinco conceptos erróneos comunes

Muchas personas en las etapas tempranas de Alzheimer pueden aprender nuevas habilidades, rutinas y hábitos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Muchas personas en las etapas tempranas de Alzheimer pueden aprender nuevas habilidades, rutinas y hábitos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aquí hay algunos de los mitos y estereotipos más comunes sobre la demencia, seguidos de las verdades sobre cada uno.

  • Mito 1: La pérdida de memoria significa demencia. Las personas olvidan de vez en cuando, y eso es natural. Pero la pérdida de memoria asociada con el Alzheimer es mucho más que lapsos ocasionales; también afecta las funciones diarias. Es importante notar que para algunas formas de demencia, la pérdida de memoria no es el primer signo de la enfermedad. Cambios en el estado de ánimo, comportamiento y habilidades pueden ser los primeros signos.
  • Mito 2: Solo las personas mayores desarrollan demencia. Muchos tipos de demencia pueden afectar a las personas a una edad más temprana, incluso en sus 50, y algunas en sus 30 y 40. El Alzheimer de inicio temprano afecta a personas en sus 50 y más jóvenes. La degeneración frontotemporal es otro ejemplo de demencia que puede afectar a las personas a una edad más temprana.
  • Mito 3: Las personas con demencia se vuelven agitadas, violentas y agresivas. No todas las personas con demencia experimentan estos síntomas. La enfermedad afecta a cada persona de manera diferente, y cada tipo de demencia afecta a diferentes partes del cerebro. Estos cambios en el cerebro pueden contribuir a la confusión, pero a menudo, las reacciones o expresiones tales como la agitación son el resultado de una necesidad insatisfecha. Los cuidadores pueden aprender estrategias que ayudan a eliminar o reducir la angustia en las personas con demencia.

Muchos tipos de demencia pueden afectar a las personas a una edad más temprana, incluso en sus 50, y algunas en sus 30 y 40, no solo ancianos (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Mito 4: Las personas con demencia no pueden disfrutar de nuevas actividades, aprender cosas nuevas o disfrutar de una buena calidad de vida. Las personas con demencia pueden seguir viviendo vidas significativas, activas y plenas, y no deberían dejar de hacer lo que disfrutan. Es crítico seguir participando en actividades que reconfortan, y realizar adaptaciones según sea necesario a lo largo del camino. Y no descartes el aprendizaje, muchas personas en las etapas tempranas de Alzheimer pueden aprender nuevas habilidades, rutinas y hábitos.
  • Mito 5: No se puede hacer nada para la demencia. Esto no es cierto. Hay tratamientos y terapias disponibles que pueden ayudar a frenar o manejar los síntomas. Las conversaciones con la familia y amigos no deberían enfocarse solo en pérdidas y declive. También deberían incluir discusiones sobre lo que aún es posible y cómo disfrutar de una vida significativa. Algunas personas que viven con demencia responden buscando nuevas aficiones e intereses, mientras que al mismo tiempo aprenden cómo simplificar.

El apoyo emocional, social, físico y espiritual es clave para una buena calidad de vida del paciente (Imagen ilustrativa Infobae)

Desafiando actitudes y creencias

Muchas personas con demencia dicen que sienten que otros, incluidos familiares, amigos y compañeros de trabajo, los ven como dependientes, incapaces o indefensos.

“Las relaciones con la familia (y amigos) pueden cambiar”, dice Brian, que vive con Alzheimer de inicio temprano. Brian también es cofundador de We Are Dementia Strong.

Mike describe su enfoque determinado hacia la vida y otros con demencia: “Me enfoco en lo que aún puedo hacer. Las personas que han recibido este diagnóstico aún pueden contribuir, aún pueden aprender, y aún pueden vivir una vida significativa y con propósito. También aún pueden tener voz, incluso si no pueden comunicarse de la misma manera que antes”.


La calidad de vida no debe disminuir tras el diagnóstico. Es importante aprender sobre formas de contribuir al bienestar diario (Freepik)

Dentro de esto, Dale, que vive con Alzheimer, explica de esta manera: “No estoy tratando de endulzarlo, sé que la enfermedad es terminal. Sé que nadie, hasta ahora, ha vencido al Alzheimer. Pero he tenido que cambiar mi mentalidad”.

“He tenido que aceptar mi diagnóstico, bajar la velocidad y tomar una jubilación anticipada”, dice Dale. “Pero también puedo ver lo grandiosa que es realmente la vida en este momento. Todavía estoy bendecido con personas maravillosas en mi vida: mi esposa, hijos, nietos, familiares y amigos. Aún puedo levantarme cada mañana y ver las maravillas del mundo y escuchar los sonidos de la vida”.

Moverse hacia un mayor sentido de bienestar es importante y comienza estableciendo tu propio conjunto de actitudes y creencias. Puedes comenzar con una lista de afirmaciones positivas.

12 de julio de 2024

Soledad y memoria

 

IMPORTANTE

Revelan un factor de riesgo de pérdida de memoria que no conocías

Muchas cosas pueden aumentar la probabilidad de pérdida de memoria, incluido un factor de riesgo que acaban de revelar.


Por URGENTE24

Más pistas sobre cómo se relaciona la soledad con la pérdida de memoria / Imagen de Freepik.

La memoria desempeña un papel clave en la salud cognitiva. Sin embargo, hay muchas cosas comunes que pueden aumentar el riesgo de pérdida de memoria y de desarrollar enfermedades como demencia o Alzheimer. Un nuevo estudio, acaba de confirmar un factor de riesgo de pérdida de memoria que muchos ignoran.

Factor de riesgo de pérdida de memoria

La pérdida de memoria generalmente se relaciona con la edad avanzada, no obstante, hay muchos otros factores que pueden poner en peligro la cognición, incluido sentirse solo.

Un estudio de la Universidad de Waterloo, Canadá, acaba de revelar que la soledad puede aumentar el riesgo de pérdida de memoria relacionada con la edad.

De acuerdo con los autores del estudio, el aislamiento social y la soledad son factores de riesgo reconocidos para la cognición global, sin embargo sus efectos combinados sobre la memoria han sido poco estudiados.

Por eso, los investigadores examinaron el impacto del aislamiento social y la soledad en la memoria de adultos de mediana y mayor edad.

Para el estudio se usaron datos a lo largo de seis años del Estudio Longitudinal Canadiense sobre el Envejecimiento.

Tanto el aislamiento social como la soledad se evaluaron con la pregunta: "En la última semana, ¿con qué frecuencia se sintió solo?". También se evaluó la memoria de los participantes.

En concreto, los investigadores analizaron cuatro combinaciones de aislamiento social y soledad y su efecto en la memoria de adultos, detalla la Universidad de Waterloo.

Las combinaciones eran: estar socialmente aislado y solo, estar socialmente aislado, estar solo y no ser ninguna de las dos cosas.

Soledad y deterioro de la memoria

Como era de esperarse, la combinación entre la soledad y el aislamiento social tuvo el mayor impacto sobre la memoria. Pero, para sorpresa de los científicos, la soledad fue el siguiente mayor factor de riesgo de deterioro de la memoria.

"Como esperábamos, las personas que estaban socialmente aisladas y solas tuvieron el mayor deterioro de la memoria, que se intensificó durante los seis años", dijo Ji Won Kang, autor principal del artículo y candidato a doctorado en la Escuela de Ciencias de la Salud Pública de Waterloo.

"Pero nos sorprendió descubrir que la soledad por sí sola tenía el segundo mayor impacto en la memoria, a pesar de que muchos estudios informan sobre los peligros del aislamiento social sin considerar la soledad", agregó.

El artículo "Explorando los impactos diferenciales del aislamiento social, la soledad y su combinación en la memoria de una población que envejece: un estudio longitudinal de 6 años del CLSA" fue publicado en Archives of Gerontology and Geriatrics .

Tomando en cuenta los hallazgos, los investigadores creen que las intervenciones sobre la pérdida de memoria, deberían tener en cuenta a las personas que se sienten solas y socialmente aisladas, en lugar de sólo a una u otra.

"Las políticas desarrolladas para mejorar la memoria en adultos de mediana edad y mayores podrían lograr mayores beneficios cuando se dirigen al alivio tanto del aislamiento social como de la soledad en lugar de una u otra individualmente", enfatizaron.