31 de mayo de 2026

La Jardinoterapia

ENVEJECIMIENTO ACTIVO

La jardinoterapia reúne caminata, sentadillas y estímulos cognitivos en una misma rutina

La jardinoterapia combina algo de caminata, sentadillas para recoger pesos ligeros y movimientos repetitivos al cavar. Aporta bienestar mental al adulto mayor.


Por URGENTE24

La Jardinoterapia se basa en los efectos físicos, mentales y anímicos que produce en los adultos mayores dedicarle unos minutos a cuidar plantas: trasplantarlas o comprarlas, mantenerlas, verlas crecer.  

La jardinoterapia utiliza las plantas y la jardinería para mejorar la salud física y el bienestar mental con movimientos repetitivos (como cavar un hoyo o hacer trasplantes), un poco de caminata, algunas sentadillas, levantar pesos livianos, como la tierra, pero en especial lograr con la actividad bienestar físico, cognitivo y emocional.

La terapia con plantas para adultos mayores está en auge debido a los muchos beneficios que se le van conociendo tanto a nivel físico como mental.

Es ideal para las personas mayores, ya que no requiere de un sobreesfuerzo, tan solo lo justo para mantenerse en buen estado.

Representa una gran manera de ejercer el envejecimiento activo.

Lo aconsejable al iniciarse en la jardinería en la vejez es empezar con pocas plantas fáciles de atender y dedicarle cada día aunque sean 20 minutos está comprobado que tiene grandes beneficios para la salud.

La jardinoterapia y la estimulación cognitiva

Entre los principales se encuentra que incentivan la estimulación cognitiva, debido a que cada planta tiene sus necesidades y sus curas. Que sobrevivan requiere ejercitar la memoria y prestar atención en cada paso para hacerlo bien, como ser no regar demasiado, trasplantar sin dañar las raíces, etc.

La jardinería mejora el estado de ánimo de la persona mayor, que se siente útil cuando ve que las plantas y flores crecen y pueden recoger los frutos propios.

El momento dedicado a las plantas automáticamente deja a un lado los problemas personales, ya que la concentración es excluyente.

Se considera una manera de practicar mindfulness, es decir, prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar, tal como lo define el profesor emérito de Medicina Jon Kabat-Zinn.

La práctica de jardinería fortalece asimismo el sistema inmunológico por hacerse las actividades al aire libre.

Así, se asimila la vitamina D del sol, que ayuda a absorber el calcio, mineral este que es conocido por fortalecer los huesos y también el sistema inmunológico.

Tanto si se cuidan plantas de interior como de exterior, el oxígeno que producen ayudan a purificar y limpiar el aire de la casa o el jardín, mejorándole la calidad: respirar un aire limpio es muy importante para la salud de los pulmones.

Todos estos beneficios hacen que bajen los niveles de cortisol y en consecuencia el nivel de estrés. Así es como la jardinería tranquiliza cuando se va a la cama y hace que el sueño mejore.

La experiencia terapéutica consiste en haber involucrado la mente, el cuerpo y las emociones de las personas mayores en las rutinas en torno de las plantas.

La jardinoterapia tiene efectos tan amplios en los adultos mayores que la practican que aportarían condiciones para la longevidad.


Empezar por las plantas de interior

A los principiantes se les recomienda empezar cuidando plantas de interior, que permiten controlar todos los fenómenos que le inciden, como luz, agua, viento...

Entre las más accesibles para iniciarse se encuentra el aloé vera, que se las arregla solo con el drenaje, el agua y el sol si recibe buena luz.

Luego viene el anturio, del que tanto la planta como su flor son muy resistentes, aptas para principiantes. Al necesitar mucha luz pero no directa, se debe tener en una habitación luminosa, regarlo una vez a la semana en invierno y un poco más en verano.

El bambú de la suerte es fuerte y crece rápido en un sitio con luz no directa e incluso en rincones un tanto oscuros. Se puede tener en agua y plantada en tierra.

La planta china del dinero (Pilea Peperomioides) no necesita mucha agua; de hecho, en invierno casi ni se riega, salvo cuando se la ve seca.

El poto (Epipremnum Aureum) es una planta muy famosa por su resistencia, lo ideal es que esté cerca de una ventana y que entre riego y riego la tierra se seque.

Las suculentas son las más recomendables para empezar. Necesitan mucha luz, pero en verano mejor que no sea directa, si no se queman. Para saber si hay que regarla, cada 8 o 10 días se debe introducir el dedo en la tierra; si está seca, hacerlo. Debe quedar húmeda, pero no encharcada.

Adicción a las plantas

El sitio biodescodificación educacional publicó las razones biológicas, emocionales y psicológicas que demuestran que la adicción a las plantas no es casualidad.

Explica que nos "volvemos adictas" a las plantas porque activan químicos de felicidad, reducen estrés, dan propósito, conectan con la naturaleza, son una forma sana de autocuidado. Y que no se trata de una adicción negativa sino una forma verde de buscar bienestar.

Justifica esta conclusión en el hecho de que las plantas activan bienestar en el cerebro. Cuidarlas significa regarlas, trasplantarlas, ver crecer una hoja nueva.

La reacción química del cerebro -continúa- es que libera Dopamina (placer y recompensa), Serotonina (calma y bienestar). Es el mismo sistema que se activa con actividades que hacen sentir bien, acentúa.

Cada brote nuevo es una minirrecompensa emocional, porque conectan con algo vivo.

Las plantas crecen, cambian, responden a los cuidados, lo cual genera una sensación de propósito, responsabilidad sana, vínculo con la vida.

Cuidar algo vivo reduce estrés y ansiedad, porque funcionan como terapia natural.

Está comprobado que el contacto con plantas baja el cortisol (hormona del estrés), mejora el estado de ánimo, ayuda a la concentración.

Por eso muchas personas dicen que no compran plantas, sino paz mental, en razón de que comprar plantas es una recompensa emocional.

Muchas veces las plantas se compran cuando se está cansado, triste, estresado, para darse un gusto.

La planta se vuelve un premio emocional, porque incorporar cada una nueva promete una historia nueva, significa un reto, una esperanza, un proyecto.

El cerebro ama empezar cosas nuevas, porque se genera una sensación de renovación constante.

La famosa frase atribuida al escritor José Martí menciona tres objetivos esenciales para trascender: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo.

Adaptándola, las plantas quedarían para un legado cuando para un adulto mayor ya sería tarde para tener hijos o escribir un libro.

29 de mayo de 2026

Escalerobismo casero

 

RUTINA PARA LA LONGEVIDAD

Escalerobismo casero: subir escalones + caminata o bici + mancuernas + sentadillas cada día




Subir unos 27 escalones diarios dos veces al día, hacer una caminata aeróbica o bici fija entre 30 y 40 minutos día por medio (con peso, mejor) y encarar 10 sentadillas desde una silla a la mañana y a la tarde, son las rutinas que recomienda el Dr. Daniel Lopez Rosetti como medicina para la longevidad.

"Subir escaleras, moverse todos los días, activar el cuerpo... son decisiones simples que impactan directamente en la salud. Hacerlo de forma sostenida, incluso con pequeños esfuerzos cotidianos, puede cambiar el futuro. El músculo es uno de los órganos de la longevidad", recita como un mantra desde su cuenta de Instagram @dr.daniellopezrosetti

El Jefe del Servicio de Medicina del Estrés en el Hospital Central de San Isidro y Presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, cuyas especialidades son clínica médica y cardiología, fue categórico al afirmar que "Moverse hoy es invertir en mañana".

Otra definición contenida en sus prédicas denuncia al que denomina "mal del sillón" y señala que "el sedentarismo acelera la pérdida de músculo, fuerza y vitalidad. pérdida de masa muscular, la fuerza, resistencia o fuerza".

En tal sentido, pone de relieve que "el ejercicio físico es medicina para la longevidad. No moverse envejece".

Los 54 escalones

La clave es simple: 54 escalones en todo un día,150 minutos semanales de actividad aeróbica: caminata rápida día por medio 30, 40 minutos y sumar ejercicios de fuerza, mancuerna, según enumera.

"No se trata de perfección, se trata de continuidad. Moverse hoy es invertir en salud para el futuro", agrega

6 de mayo de 2026


REVISAR LA ENSEÑANZA

Ni Edadismo ni Viejismo: No a la discriminación (los niños de hoy son los ancianos de mañana)

En Argentina, a la discriminación por edadismo se le dice 'viejismo'. La ONU agendó a la vejez como derecho humano, eje de la cohesión social y comunitaria.


Por URGENTE24

La imagen más elocuente de discriminación a la vejez: represión a los jubilados que se manifiestan por sus derechos. (Agencia Noticias Argentinas, FOTO NA SANTIAGO OROZ ARGRA)

La discriminación por edad, llamada edadismo, se convirtió en un flagelo social para la vejez. Se extiende por la salud, la vivienda, el trabajo, medios de comunicación, tecnología y derecho, y ya hay países que estudian encararla desde la raíz estructural desde los propios colegios.

Aunque no se relaciona con la proporción de adultos mayores en la población ni con la velocidad de crecimiento de la población de edad avanzada, la ONU incluyó su abordaje en su agenda de 2026.

Como a diferencia de las mujeres, los niños o las personas con discapacidad, las personas mayores carecen de un instrumento internacional específico y jurídicamente vinculante, en abril de 2025, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas empezó la redacción de una Convención sobre los Derechos de las Personas Mayores.

De modo que el edadismo dejará de considerarse simplemente un prejuicio social para convertirse en una violación de los derechos humanos.

Como consecuencia, la política mundial sobre el envejecimiento deberá pasar de la caridad y la protección a la dignidad, la autonomía, la participación y la rendición de cuentas.

El tránsito amenaza con ser arduo, Mientras la evidencia permanezca aislada dentro de las disciplinas, las intervenciones fragmentadas no podrán corregir un fenómeno sistémico por naturaleza.

Los movimientos contra la discriminación por edad cobran cuerpo en otras comunidades. (Imagen creada con IA Grok)


Consecuencias nefastas

La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada dos personas en el mundo tiene actitudes relacionadas con el edadismo, con profundas consecuencias para la salud, la salud mental, la longevidad y la participación social.

Los únicos tres países con estereotipos de edad más positivos fueron Sri Lanka, seguido de Ghana y Tanzania. Los otros 17 países tendían a tener actitudes discriminatorias por edad más negativas. Con el Reino Unido en primer lugar, seguido de un grupo formado por India, Bangladesh, Canadá, Estados Unidos y Kenia, según Mather Institute.

¿Y Argentina? Bien gracias. El 12% de la población, y en ascenso por la diferencia entre nacimientos y muertes, tiene más de 65 años. Y sí, existe el "viejismo", como forma de discriminación naturalizada que afecta principalmente a mayores de 50 años, limitando su acceso al empleo y perpetuando estereotipos negativos.

Por ejemplo, la sociedad argentina fue volcando en las cuestiones cotidianas esta práctica para justificar por contraste los dictados del marketing de la moda que exaltan la innovación y la modernidad como atributos exclusivos de los jóvenes, a la que instan a consumir para sustentarlos.

Imperativo para la salud

Un artículo de la Revista Estadounidense de Psiquiatría Geriátrica: Ciencia, Educación y Práctica Abiertas, firmado por Kiran Rabheru, doctor en Medicina, y titulado "Defensa científica para eliminar la discriminación por edad: Creación, impacto y expansión global de la Coalición Canadiense contra la Discriminación por Edad (CCAA)", exhorta a "eliminar la discriminación por edad como un imperativo clínico, ético y sistémico para todos los profesionales de la salud".

Y afirma que la discriminación por edad es una de las formas de discriminación más prevalentes y menos cuestionadas a nivel mundial.

En la práctica clínica se manifiesta a través del enmascaramiento diagnóstico, la atribución prematura de síntomas al "envejecimiento normal", la exclusión de la psicoterapia y la rehabilitación, y la dependencia desproporcionada de modelos de atención centrados en la contención o la custodia.

Estos patrones erosionan la autonomía y la capacidad de acción, refuerzan el aislamiento social y normalizan las desigualdades en el acceso al tratamiento, sostiene el artículo de marras.

Y añade que también retrasan el diagnóstico, limita las opciones de tratamiento y normaliza el nihilismo terapéutico al presentar el sufrimiento en la vejez como inevitable en lugar de remediable.

¿Qué valores les enseñan a los niños de hoy, los ancianos del mañana?


Dignidad y empleo

A nivel mundial, la discriminación por edad está ganando impulso, especialmente a través de leyes laborales y políticas públicas que buscan proteger la dignidad y el empleo de las personas mayores.

Basándose en investigaciones revisadas por pares, la ciencia de la implementación y los marcos internacionales de derechos humanos, la Coalición Canadiense contra la Discriminación por Edad se situó dentro de los esfuerzos nacionales y mundiales para eliminar la discriminación por edad.

Por caso, surgen iniciativas como la del Grupo de Trabajo Sénior de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) para llevar el debate sobre la vejez y el envejecimiento al entorno escolar: el alumnado, el profesorado y las familias.

Lo explica en el blog de la entidad Andrés Vázquez Piñeiro. médico máster en Gerontología Clínica y Social, diplomado en Medicina Geriátrica, especialista universitario en Cuidados Paliativos: el propósito es que las nuevas generaciones crezcan con una mirada más justa, crítica y respetuosa hacia todas las edades.

Prevenir el edadismo en la escuela implica mucho más que transmitir contenidos teóricos sobre el envejecimiento. Supone "fomentar el pensamiento crítico frente a los estereotipos sociales, promover el respeto a la diversidad etaria y generar experiencias intergeneracionales que acerquen realidades que, en el contexto actual, tienden a estar desconectadas".

Esta desconexión representa un riesgo para la cohesión social y comunitaria, concluye