4 de febrero de 2020

Polifarmacia

Polifarmacia: El 70% de los mayores toman medicamentos «potencialmente inapropiados»

Según un estudio, el 42% de los que superan los 65 y van con recetas a la farmacia usan entre 5 y 15 fármacos por mes; advierten que eso puede causar más daños que beneficios
Matías Loewy
La Nación
23.1.2020
Cuando el geriatra Lucas Corral atendió a la abuela de una amiga, revisó de rutina la medicación que venía tomando. «Casi entré en shock», recuerda el médico del Hospital Durand. La afiliada de PAMI usaba ¡25! medicamentos distintos, incluidos fármacos para el Alzheimer, antihipertensivos, un regulador de la frecuencia cardíaca, un ansiolítico, un antiácido, un antipsicótico, aspirina en bajas dosis y un aerosol para dilatar los bronquios. Después de tratar el cuadro agudo, los profesionales reevaluaron la pertinencia o utilidad de las indicaciones y suspendieron casi todo. «Se fue de alta con cinco medicamentos», evoca Corral.
Aunque puede ser considerado un caso extremo, la polifarmacia o consumo regular de más de cinco medicamentos está extendida entre los ancianos. Y un número creciente de médicos consideran que puede traer más perjuicios que beneficios. Un nuevo estudio en la Argentina reveló la magnitud del problema. Científicos de Rosario examinaron las recetas de 2231 mayores de 65 años que concurrieron a 10 farmacias comunitarias de esa ciudad a lo largo de siete meses. Constataron que el 42,3% tomaba mensualmente entre cinco y 15 remedios distintos. «Y eso sin contar los medicamentos de venta libre y suplementos», dice la farmacóloga María Eugenia Mamprin, investigadora del Conicet en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de esa ciudad.
A medida que aumenta la cantidad de prescripciones, sube la chance de que algunos sean innecesarios, inadecuados para la edad o interactúen entre sí y produzcan efectos adversos. En el mismo estudio, Mamprin y sus colegas revisaron los casi 57.000 medicamentos recetados y hallaron que siete de cada 10 pacientes tomaban al menos uno considerado «potencialmente inapropiado», de acuerdo con un reciente listado elaborado en la Argentina (IFAsPIAM), que identifica más de un centenar de fármacos que deberían evitarse o administrarse con precaución en adultos mayores.
La proporción de ancianos que toman medicamentos que quizás no deberían es «asombrosa», lamenta Mamprin. Y agrega: «Es más alta que en otros países de la región, como Brasil, y el doble de lo observado en Europa. Hay que tomar conciencia: se necesita un uso más racional de los medicamentos».
Uno de los factores principales que explica la escalada de medicamentos recetados es la desarticulación de los cuidados médicos: ante distintos signos y síntomas, los pacientes recurren a diferentes especialistas (cardiólogo, neumonólogo, reumatólogo, etcétera) que se concentran en un problema específico, agregan «soluciones» para cada uno de ellos y no revisan las indicaciones de sus colegas.
Razones múltiples
Los «médicos de cabecera» del PAMI, por su parte, a menudo se limitan a transcribir recetas previas, sin cuestionar la utilidad clínica de las drogas, desliza un geriatra que prefirió no ser nombrado. «La falta de tiempo favorece la inercia prescriptiva», sostiene Mariano Núñez, especialista en medicina interna, profesor de Farmacología en la UCES y director del Laboratorio de Farmacovigilancia del Instituto de Farmacología de la UBA.
Otra causa del fenómeno es la «medicalización de la sociedad», apunta Fernando Coppolillo, gerente de prestaciones médicas de Medifé. Una de las consecuencias sería el abuso de psicofármacos. «Situaciones del ciclo vital, como el duelo o el estrés, o emociones básicas, como el enojo, la tristeza y el miedo, se tratan farmacológicamente. Eso les quita a las personas una herramienta básica, que es la autosuperación para los desafíos de la vida», afirma.
Aunque parezca paradójico, la suma de pastillas puede terminar restando salud. Núñez asegura que, si un paciente toma siete medicamentos, hay un 80% de probabilidad de interacciones entre algunos de ellos. Y la cifra se eleva al 100% si toma ocho. «Es más fácil indicar un fármaco que retirarlo», dice.
Un ejemplo clásico es la combinación de analgésicos antiinflamatorios (como ibuprofeno o naproxeno) con antihipertensivos: los primeros suben la presión, por lo cual los médicos tienden a aumentar la dosis o cantidad de los segundos, en lugar de plantearse alternativas para el dolor sin efectos sobre la tensión arterial, como el paracetamol. Otra cascada típica de prescripciones se produce con ciertos antidepresivos o antipsicóticos que causan temblores, lo cual puede derivar en la indicación de medicación para el Parkinson.
Mamprin añade que la sumatoria indiscriminada de medicamentos crónicos eleva el riesgo de lesiones renales o hepáticas que afectan su eliminación, lo cual incrementa el potencial de interacciones y efectos adversos. También hay desenlaces inadvertidos: la caída y fractura de un anciano, por ejemplo, puede atribuirse al diurético que lo obligó a levantarse a orinar por la noche.
Según los estudios y diversos especialistas consultados, en el top siete de los medicamentos que toman en exceso los adultos mayores figuran las benzodiazepinas ansiolíticas, omeprazol, ciertos productos para la artrosis (como glucosamina), antidepresivos, antipsicóticos, antiinflamatorios y «estimulantes» de la memoria.
Para el médico clínico Esteban Cichelli, del Sanatorio Modelo de Caseros, es crucial que exista una relación médico-paciente de confianza para iniciar la «deprescripción» de los fármacos inapropiados. «La polifarmacia es un problema que vemos todos los días», destaca.ß
Hebe Zarlenga (83) llegó a tomar de rutina 11 medicamentos. Cuando el geriatra Lucas Corral reevaluó las prescripciones, ajustó dosis y concluyó que 5 de ellos eran innecesarios, incluido un ansiolítico, un diurético y un betabloqueante para el corazón. «Está muy bien», asegura el geriatra. Algunos pacientes polimedicados recurren a soluciones «heroicas». Durval Ledesma (67), con antecedentes de diabetes e insuficiencia cardíaca, fue operado del corazón y a partir de ahí adoptó una dieta naturista que le permitió bajar de diez a cinco medicamentos.
https://www.lanacion.com.ar/salud/polifarmacia-el-70-de-los-mayores-toman-medicamentos-potencialmente-inapropiadoslimpieza-de-farmacos-para-evitar-efectos-adversos-nid2326462

24 de enero de 2020

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22 de enero de 2020

El papel del anciano en la sociedad

 Escrito por Stannah el 07/12/2017

El Papel del Anciano en la Sociedad: una mirada a través de la Historia.

¿Cómo cambió el papel del anciano en la historia y que nuevos retos surgen en una sociedad cada vez más envejecida?



“Hoy día el reto es construir un mundo que responda igual de bien a las necesidades de los ancianos como a las de los jóvenes.”Laura L. Carstensen – Profesora Doctorada en Psicología y Directora del Centro de Estudios sobre Longevidad de Stanford.
Tanto en las sociedades occidentales como en las orientales, el porcentaje de ancianos está aumentando rápidamente. Y cada vez más se levanta la cuestión: ¿estamos preparados para tener 25 o 30 años de jubilación y ocio? Este escenario representa un reto a la estructura social actual. La forma como nos adaptemos a esta nueva realidad afectará el papel del anciano no solo en el presente, pero sobre todo en las próximas generaciones.
Cómo ocupar el tiempo libre después de la jubilación es solamente un aspecto de la cuestión, pero existen otros aspectos a tener en cuenta. Seguro que ya todos hemos visto alguna noticia sobre como el número creciente de jubilados provocará la quiebra de las pensiones de la Seguridad Social.
Lo cierto es que se pinta un escenario muy negativo, casí desolador de lo significa tener una población cada vez más envejecida. Pero entendemos que es urgente tener una mirada más positiva sobre el papel de nuestros mayores en la sociedad y pensar en soluciones constructivas hacía un futuro mejor.Teniendo una perspectiva más positiva en mente, hemos descubierto el estudio de Laura Carstensen, una experta en el tema del envejecimiento. La Doctora Carstensen asegura que estamos ante una oportunidad única para un cambio social y científico en lo que respecta la adaptación del entorno a una población envejecida, mientras reitera que es urgente cambiar la forma como entendemos el papel de los adultos mayores en la sociedad. Citando sus propias palabras:
«Si tenemos una gran población de personas mayores, emocionalmente estable, informada y relativamente saludable, sin duda que es buen recurso.»
Para mejor entender cómo el papel del anciano en nuestra sociedad puede ser importante para una sociedad mejor, es esencial comprender de dónde venimos y hacia donde queremos ir. Te invitamos a explorar la ambiguidad de papeles que se le otorgaba a las personas mayores a lo largo de la historia y, finalmente, antever el camino hacia una sociedad más inclusiva de las personas mayores.

¿Qué significa ser anciano o adulto mayor?

Pareja de ancianos, en México
Crédito: Foto de Cristian Newman, Yuriria, México

Se trata de una tendencia transversal a todos los seres humanos: poner a las personas en categorías. De hecho, llevamos categorizando el mundo desde los albores de la civilización.
Bajo esta lógica, cuando alguien cumple 65 años, se transforma en «adulto mayor», aunque esa persona no se identifique o no se sienta para nada anciana o mayor. La verdad es que esta categorización ocurre por razones meramente utilitarias. Así que ser un “adulto mayor” o un “anciano” es mucho más una construcción social que una etapa biológica precisa.
Además, la edad cronológica que indica que ya somos «ancianos» puede variar culturalmente y históricamente. Sin embargo, existe siempre un estigma asociado a los términos «vejez» o «viejo», por lo que diferentes culturas alrededor del mundo siempre han tenido la necesidad de buscar eufemismos, tales como:
  • Mayor;
  • Adulto Mayor;
  • Anciano;
  • Tercera edad;
  • El otoño de la vida;
  • El atardecer de la vida;
  • El invierno de la vida;
  • La edad de oro.
Algunos de estos términos suenan algo condescendientes, lo que explica que a muchos no les guste ser tratados de esta forma. Otros defienden que el término «viejo» es más directo y real, ya que no tiene sentido querer esconder o disimular la vejez. Sin embargo, la palabra «vejez» tiene una connotación negativa y muchos no admiten que se les trate por «viejo». Independientemente de la situación o circunstancia, como nombrar o categorizar a las personas es siempre un tema muy sensible y la historia de la vejez podrá ayudarnos a entender por qué.

¿Cómo cambió el papel del anciano a lo largo de la historia?

«Genéticamente hablando, no somos más inteligentes o robustos que nuestros antepasados de hace 10.000 años. Sin embargo, en la práctica, estamos biológicamente más aptos que nuestros bisabuelos.»Laura L. Carstensen


¿De dónde venimos? ¿Cómo cambió el papel del anciano a lo largo de la historia? Desde una perspectiva histórica, nos hemos encontrado con algunas sorpresas e incluso hechos tristes sobre cómo trataban a las personas mayores en otras épocas. Desde el punto de vista biológico, antes del siglo XX, la esperanza media de vida estaba muy por debajo de los 60 años. Entonces, nadie esperaba poder vivir tantos años como vivimos hoy día. Desde una perspectiva sociológica, siempre hubo alguna ambigüedad sobre la tercera edad. La vejez era, a la vez, entendida como fuente de sabiduría y prestigio o como una etapa decrépita de la vida y repleta de sufrimiento.

Antigüedad

A pesar de que los más fuertes y sanos podían llegar a vivir hasta los 70, la mayoría moría antes de los 50. Los que llegaban a los 40 o 50 con fuerza y salud, eran tratados con respeto, mientras a los menos aptos se les consideraba una carga, se les ignoraba o incluso los mataban. En la Antigüedad, la categoría «viejo» no se aplicaba según la edad, pero según la pérdida de capacidad de trabajar.

Cultura Clásica Romana y Griega

La vejez era vista como una etapa de decrepitud, mientras que la belleza, la fuerza y la juventud eran valoradas por encima de todo.
En el tiempo de Aristoteles, los atenienses se insurgían muy a menudo contra los ancianos.

Período Medieval y Renacimiento

Ninguna de estas eras fue más amistosa con sus ancianos y seguían con una actitud antagonista hacia ellos. La vejez, una vez más, se veía como una etapa de debilidad y cruel de la vida. También, la misma ambigüedad: algunos ancianos era respetados por su sabiduría, pero la mayoría se veía como un cargo. Vivir más de 65 años era un hecho extraordinario.

Pensamiento Oriental: Confucianismo

En el pensamiento oriental, con la influencia del confucionismo, hemos observado una perspectiva más colectivista, donde el valor de la familia y de las jerarquías de edad eran determinantes socio-culturales. Los ancianos eran totalmente respetados en el seno de las familias y se les veía como fuentes de sabiduría.

Cultura Mediterránea y Latina

A estas culturas también se les conoce por mostrar reverencia hacia sus mayores. Desde hace siglos que los abuelos ayudaban a cuidar a los niños de la familia, mientras que los que estaban aptos salían a trabajar para mantener a la familia. Así, los mayores seguían integrados en la familia.

Período Moderno

Debido a los grandes avances científicos a lo largo del siglo XX, la esperanza media de vida es ahora de aproximadamente 79 años para los hombres y de 83 años para las mujeres. Pero en las culturas occidentales modernas, hay todavía camino que recorrer para que los ancianos tengan el estatuto cultural que se merecen. A medida que viven más, los ancianos terminan sufriendo más limitaciones financieras o incapacidad de vivir de forma independiente. Muchos terminan sus vidas en asilos o residencias de ancianos. Este desprestigio del que sufren nuestros ancianos se ha traducido como «edaísmo» o «gerontofobía», que significa una discriminación contra personas por motivo de edad. Según Georges Minois, «la juventud siempre se ha preferido a la vez». De hecho, una de las características de la cultura occidental moderna es el enfoque individualista en la juventud.
Cómo resultado de esta tendencia discriminatoria, en el 2011, Naciones Unidas ha propuesto una convención de derechos humanos proyectada específicamente para las personas mayores. El hecho es que las dinámicas de las familias han cambiado de forma tan radical, que en muchos casos hay más abuelos que nietos.
A su vez, la Doctora Carstensen explica que la pirámide que siempre ha representado la distribución de la edad de la población, con muchos jóvenes en la base, y con una pequeña punta arriba con las personas que lograban llegar a ancianos, se ha reestructurado en un rectángulo.
Conferencia de la Doctora Laura Carstensen en TED’s Talk, subtitulada al español:

La forma rectangular significa que por primera vez en la historia de la humanidad, la mayoría de los bebes nacidos en el mundo desarrollado tendrá la oportunidad de llegar a anciano.

Crédito: Naciones Unidas, Prospecto Población Mundial

La Doctora Carstensen también refiere que el aumento de la esperanza media de vida no ocurrió porque seamos más fuertes que nuestros antepasados, pero debido al desarrolo cultural, científico y tecnológico, lo que tuvo un papel fundamental en la mejora de nuestra salud y calidad de vida.

¿Qué papel tiene el adulto mayor en la sociedad actual?

«El siglo XX ha sido testimonio de cambios profundos en las regiones del mundo donde las personas tienen acceso a educación y donde la ciencia y tecnología han florecido.»
Laura L. Carstensen
Pareja de ancianos en Siena, Italia
Crédito: Foto de Cristina Gottardi, en Unsplash Pareja de ancianos en Siena, Italia

Hemos visto que las perspectivas sobre los ancianos, la forma como se les trata y el respeto hacia ellos cambia según la cultura. Ya sea en los países occidentales o orientales, algunos sectores de la sociedad mira a los ancianos con algún rechazo, como si fueran un cargo y una fuente de problemas.
Sin embargo, sus canas y sus articulaciones rígidas no les impiden de seguir siendo la fundación solida e innegable de nuestra sociedad. Si estamos dispuestos a escuchar y a aprender, comprenderemos que su importancia va a más allá de la de cuidadores de nietos.
Sus cuerpos podrán estar más frágiles, pero su experiencia representa un océano de sabiduría que puede guiar a las generaciones más jóvenes. Son fundamentales a la hora de transmitir a los más jóvenes valores culturales, como guardianes que son de un patrimonio cultural y social.
Afortunadamente, los tiempos cambian y las nuevas generaciones están creciendo en un ambiente más favorable y protector para nuestros mayores. Aun así, y a pesar del escenario menos positivo, en todos los contextos culturales existen personas que cuidan a sus ancianos con amor, respeto y sentido de deber, pero aún queda mucho que aprender.

¿Estamos en el camino hacia una sociedad más inclusiva de los ancianos?


Crédito: Christopher, en Unsplash

Según el The Guardian, sabemos que en algunas partes menos desarrolladas del planeta existen muchos ancianos que todavía viven en la pobreza. Pero en los últimos 20 años se ha notado por parte de los gobiernos más interés en reducir la pobreza entre los ancianos.
En vez de enfocarnos en una perspectiva negativa del impacto que una sociedad envejecida puede tener, tendría más sentido que empezaramos a pensar en la implementación de soluciones y políticas que podrían poner fin a algunos problemas que enfrentan nuestros ancianos, tales como:
  • Qué ayudas ofrecer a nuestros mayores para que puedan adaptar sus casas, para que puedan vivir de forma independiente en sus hogares de toda la vida y por más tiempo?
  • Cómo garantizar apoyo a los cuidadores de las personas mayores?
  • Cómo apoyar a las comunidades para que sean los más adaptadas a la tercera edad posible, para permitir que sus mayores puedan seguir aportando a la sociedad, mientras tienen buena calidad de vida?
Existen ejemplos de este tipo de políticas por todo el mundo, cuyo objetivo es incluir a los ancianos en una sociedad que cambia cada vez más rápido. Hacer el entorno más inclusivo de la tercera edad debería ser una preocupación de todos los gobiernos, especialmente en las infraestructuras para caminar, pasear de bicicleta, transportes públicos, acceso universal a todos los edificios públicos, etc.
Un ejemplo de algo muy sencillo: en Singapur, los mayores tienen un tarjeta que pueden utilizar en los cruces de cebra, para que cuando vayan a cruzar, el semáforo tarde más tiempo a cambiar de color. De este modo, tienen más tiempo para cruzar (fuente: The Guardian).
Además, esta preocupación debería empezar también por las casas de nuestros mayores, ya que necesitarán de adaptarlas y hacerlas seguras para poder vivir en ellas por más años.
Al final, y no menos importante, es valorar la participación intelectual de nuestros mayores en la sociedad, normalmente limitada a los más jóvenes. Pero poco a poco, caminamos hacia una sociedad donde la inteligencia y sabiduría de nuestros mayores será cada vez más valorada, al igual que los ancianos en Japón o los ancianos aborígenes de Australia, que son venerados por los más jóvenes desde hace milenios.
Por lo tanto, la importancia de la contribución de nuestros mayores a la sociedad no debería estar causa, ni como grupo, ni individualmente.

Los adultos mayores y los desafíos de la tecnología


  
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Por Fernando Bruccoleri Joven uruguayo que se especializa en temas de tecnología y director ejecutivo de Nufflock
Por qué algunos adultos mayores se enganchan con los dispositivos digitales mientras que otros no usan ni el cajero automático.
Un estudio realizado por la empresa consultora Comscore Media Metrix revela que cerca del 30% de las personas que acceden a Internet en América Latina son mayores de 45 años. Además, Ana Laura Zain, gerente de marketing de la empresa explica que las mujeres de 55 años consumen alrededor de 25,5 horas mensuales de Internet, cuando los hombres de la misma edad consumen solo 21,7 horas de Internet.
Pese a que siguen existiendo muchos abuelos que se niegan a entrar en el mundo digital, algunos sí que ya sienten la necesidad de sumarse a estas nuevas tecnologías de ingeniería social. Un estudio realizado en 2013 por el Centro de Investigaciones Pew demostraba que los mayores de 65 años fueron el grupo demográfico que más creció en la mayoría de las redes sociales en Estados Unidos, dato muy importante sobre todo teniendo en cuenta que estas son unas tecnologías que han sido diseñadas sin pensar en ellos como segmento de mercado.
Dentro de unos años la brecha por edad desaparecerá o será insignificante en comparación a otros factores más determinantes—como la educación u otras circunstancias socio-culturales—, es decir, la edad dejará de ser un punto fuerte a la hora de valorar el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación.
Al margen de la enorme importancia que significa estar conectados y la comunicación instantánea con la familia, la tecnología ofrece muchos otros beneficios que incluso los más jóvenes también recién estamos descubriendo. Los dispositivos móviles nos permiten de una manera fácil y muy eficiente, recordarnos citas, cuando debemos tomar medicamentos, seguir de cerca nuestra salud, la alimentación, la cantidad y calidad de sueño y mucho otros aspectos de la vida cotidiana tan importantes.

¿Cuáles son las principales barreras para que los adultos mayores se incorporen a las nuevas tecnologías?

  • La economía: ya que las nuevas tecnologías pueden resultar costosas.
  • La falta de conocimiento sobre la practicidad y diferentes utilidades.
  • Idea preconcebida de ser dispositivos demasiados complejos o complicados.

Cuáles son algunos de los beneficios de incorporar la tecnología móvil inteligente?

  • Mejora la autoestima: al desarrollar la habilidad de utilizar tecnología actual
  • Mejora la calidad de vida: la tecnología también es útil para resolver o simplificar aspectos de la vida cotidiana como los que mencionamos arriba.
  • Combatir el aislamiento: el uso de la telefonía móvil, y herramientas como el correo electrónico, las redes sociales y la mensajería instantánea, agilizan la comunicación con los demás.
  • Fortalecer la independencia: tecnologías como Internet favorecen la autonomía como personas independientes. Pueden acceder con inmediatez a información sobre recursos que puede servir de apoyo en la vida diaria.
  • Mantenerse más activo y saludable: la salud se compone no sólo del equilibrio del factor físico, sino también del psíquico o mental. La falta de actividad mental explica la disminución de la capacidad de aprendizaje en la vejez. Diversos estudios han demostrado que el aprendizaje de nuevas tecnológicas estimula la actividad mental de las personas mayores, reduciendo la incidencia de enfermedades como el Alzheimer.
  • Resolver problemas: la informática es una herramienta que puede servir para resolver problemas y mejorar la forma de leer, entretenerse, comunicarse, informarse y ver la vida.
Fuente:Huffpost

21 de enero de 2020

¿En qué nos interpela la FaceApp?



Por la Dra. Graciela Zarebski
ViceDecana de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y Empresariales de la Universidad Maimónides
Directora del Doctorado en Investigación Gerontológica, Maestría en Psicogerontología y Licenciatura en Gerontología (modalidad a distancia)
¿En qué nos interpela la FaceApp?
Resulta llamativo que, si bien la aplicación brinda distintas posibilidades de jugar con la propia imagen, la que más se usa y causa furor, es el juego con la imagen envejecida. Indudablemente remite a lo inquietante que nos resulta envejecer, en especial si esa imagen se nos hace presente repentinamente, como provoca la aplicación. Causa risa, se hacen memes, pero sabemos desde Freud que el humor es una de las formas de tramitar lo siniestro.
Lo importante – y acá se juega como siempre el uso que le damos a las nuevas tecnologías – es qué efecto nos produce luego de la primera impresión: algunos quedan prendidos del sutil horror que les causa y les consolida la idea de lo horrible que es envejecer. Rompe en ellos la ilusión de eternidad, de imagen ideal e incorrompible.
Son los que defienden empecinadamente la imagen actual, recurso facilitado hoy en día por tantos productos que se ofrecen en el mercado para tapar esa evidencia descorazonadora.
Mientras que a otros les da un puntapié para tomar conciencia de que si tienen suerte, también ellos llegarán a viejos, sabiendo que la imagen es sólo una parte de su identidad. El espejo envejecido podrá reflejar no sólo arrugas y flacidez, sino una belleza interior que también se reflejará ante los otros.
Poder reconocerse en el espejo envejecido – aceptar que esa imagen está en continuidad con la identidad actual – implica trabajar desde jóvenes para lograrlo. Como todo en la vida, requiere trabajo. Trabajo para el autocuidado de la imagen, pero también trabajo para mantenerse activo mental y físicamente.
Integrar al presente la propia perspectiva de vejez es no engañarse, es aceptar la inconsistencia de nuestra imagen actual, la fluctuación que debemos soportar en el entramado dinámico de nuestra vida: somos lo que somos ahora pero también somos lo que seremos en el futuro. Por eso decía Jorge Luis Borges en el cuento “Veinticinco Agosto, 1983¨, en el que juega con su doble envejecido: ¨la verdad es que somos dos y somos uno¨. Somos el yo presente pero también somos el yo futuro.
El reconocimiento del envejecer, es un espejo más verdadero y es una revelación.
Aprovechemos estas creaciones tecnológicas para adquirir más sabiduría, ya que, para llegar a ser un viejo sabio, hay que ser sabio antes.
Lo que pone en juego este proceso complejo de elaboración es la posibilidad de ser flexibles frente a la metamorfosis que conlleva el paso del tiempo en la imagen, entre otros cambios. Y por lo tanto, implica autocuestionamiento.
Alcanzan una buena vejez los que -por no ser ´Narcisos´- pueden ´verse´ a sí mismos en su condición humana, y aceptan las transformaciones a las que nos llevará el paso del tiempo.
Ojalá la aplicación sirva para preguntarnos: cómo quiero llegar? Y poner manos a la obra en la construcción de nuestro futuro, que comprende armar una reserva, no sólo económica y cognitiva, sino también una reserva espiritual, emocional, corporal y de vínculos diversificados, siendo plásticos en todos estos órdenes. En suma, nuestra reserva humana para una longevidad satisfactoria.
La clave: armar, desde joven, una identidad flexible para adaptarse a los cambios que la vida conlleva, transformándonos en la mejor versión de nosotros mismos.

18 de enero de 2020

La vejez vista desde diferentes culturas

percepción de la vejez vista desde diferentes culturas


La sociedad occidental del siglo XXI tiende a emplear expresiones peyorativas para referirse a las personas mayores. Vivimos en una época en la que prevalecen los valores asociados a la belleza externa y a la inmediatez. Viejo se ha convertido en sinónimo de inútil, feo, antiguo, estorbo o incapaz. Nos olvidamos de que, al llegar a la vejez, las personas han adquirido sabiduría, experiencia, serenidad y generosidad.
En los últimos tiempos se han buscado alternativas para mencionar a los ancianos, términos eufemísticos y políticamente correctos como “tercera edad”, “adultos mayores” o “edad avanzada”. En el fondo, esta etapa es temida por nuestra sociedad y tratamos de desterrar de nuestra mente todo lo que haga referencia a vejez.
Sin embargo, en otras épocas de la historia de la Humanidad y en otras culturas la percepción de la vejez no es la misma que en la sociedad occidental actual.
Hoy queremos repasar la vejez desde diferentes culturas.

La vejez en la Prehistoria

Las primeras estructuras sociales tenían la forma de tribus, gracias a los cuales las personas podían garantizar su supervivencia. La esperanza de vida era muy breve a causa de las luchas, la caza y las enfermedades, por lo que no había muchas personas ancianas.
Como consecuencia, las personas que alcanzaban una edad poco habitual eran consideradas casi sobrenaturales. Concebidas como la esencia de la sabiduría, se les atribuía capacidad para curar enfermedades, adivinar el futuro y hablar con los espíritus. Los cuidados de las personas mayores se realizaban en el seno de la familia.

La vejez en la antigua Grecia

En Esparta, sociedad guerrera, los hombres mayores de 60 años eran relevados del ejército y pasaban a ocuparse de mantener el orden. El poder estaba en manos de los ancianos, que eran más ricos y que inculcaban a los jóvenes el respeto por los mayores.
Cuando Atenas se convirtió en el centro de la cultura clásica, los nuevos cánones de belleza provocaron que la vejez se equiparase a una enfermedad hasta la llegada de Hipócrates, que desterró esa idea.
Las reflexiones de Platón y Aristóteles sobre la vejez eran opuestas. El primero pensaba que la virtud se adquiere con el conocimiento, al que se llegaba con una educación que daba sus frutos a partir de los 50 años. El segundo pensaba que la juventud es apasionada y generosa, todo lo contrario que la vejez.

La vejez en el Imperio Romano

En el Imperio Romano todo el poder se concentraba en el Senado, formado por ancianos. Eran los encargados de la administración, de la justicia y de las relaciones diplomáticas. Los privilegios de los ancianos eran enormes y las clases más bajas de la sociedad los consideraban sabios y virtuosos.
Esta autoridad ilimitada provocó, con el paso de los años, odio hacia los mayores. A partir del siglo V d.C., su poder se fue debilitando y la vejez pasó a ser vista como una etapa negativa.

La vejez en la Edad Media y el Renacimiento

En la Edad Media, la vejez era vista como una etapa oscura en la vida de las personas, el tiempo anterior a la muerte. No obstante, la Iglesia se ocupó del cuidado de las personas mayores mediante la creación de hospitales para atender a los más desamparados.
En el Renacimiento, al igual que en la Grecia clásica, se produjo una revalorización de la juventud y la belleza como idea de perfección. Por tanto, se produjo un nuevo rechazo a todo lo que se pudiera considerar viejo, sinónimo de feo.
A partir del siglo XVI, con el aumento de la esperanza de vida, la población anciana comenzó a verse con mejores ojos.

La vejez en la Edad Moderna y Contemporánea

La industrialización y el retroceso de las grandes pandemias, gracias al descubrimiento de las vacunas y los antibióticos, produjo un significativo cambio demográfico debido a una importante prolongación de la esperanza de vida.
A finales del siglo XIX, comenzaron a aparecer las primeras corrientes filosóficas que rechazaban la idea de asociar vejez con enfermedad. Fue el origen de la Geriatría y la Gerontología.
El cuidado de las personas mayores en el seno de la familia fue convirtiéndose en algo habitual, costumbre que se prolongó en el siglo XX. El envejecimiento de la población trajo consigo la preocupación por el bienestar de los ancianos.
No obstante, los avances de la industria y la tecnología provocaron que las personas mayores dejaran de ser tenidas en cuenta como transmisores de sabiduría.
En la actualidad, los ancianos son equiparados a niños cuando ven mermadas sus capacidades físicas y mentales, a pesar de que el cuidado de las personas mayores se siente como una obligación.

La vejez en otras culturas

Los ancianos de los países orientales tienen una consideración muy diferente a la de las sociedades occidentales. China y Japón son dos de las culturas donde más se respeta y se venera a las personas mayores.
En Japón, se celebra el Keirō No Hi (Día del Respeto a los Ancianos), una festividad muy importante en la que participa activamente la familia. Los ancianos japoneses son respetados como pilar de la sociedad. Los jóvenes aprenden desde pequeños a valorar la experiencia y la sabiduría de sus mayores.
En China, también existe un profundo respeto y veneración por los ancianos. Aunque esta visión se halla en lo más profundo del pensamiento chino, el gobierno promulga leyes que obligan al cuidado de las personas mayores.
En India, el respeto a los mayores es uno de los pilares de la cultura, algo que se enseña en las escuelas. Los más jóvenes piden su opinión y su aprobación. En la religión hindú es costumbre arrodillarse ante los ancianos para tocar sus pies como símbolo de respeto. No obstante, la desprotección por parte del estado hace que muchas personas mayores vivan esta edad como un proceso traumática, al ser dependientes de familiares o amigos.
En los países musulmanes el cuidado de las personas mayores en la familia es considerado como un honor y una oportunidad para crecer espiritualmente. La religión islámica hace hincapié en que los hijos deben ser compasivos con sus padres, y en especial con sus madres, porque éstos dedicaron su vida a cuidar a sus hijos.
¿Crees que en nuestra sociedad procuramos todos los cuidados necesarios a las personas mayores?

14 de enero de 2020

Cuales son los 9 alimentos que frenan el envejecimiento


Hay ciertas comidas que ayudan a sortear los efectos de la edad en el cuerpo. La opinión de Rubén Mühlberger, especialista en Estética y Medicina Anti-Aging
A pesar de que el paso del tiempo es inevitable, hay ciertos tips que se esconden en los hábitos cotidianos que ayudan a que se puedan sortear los efectos de la edad en el cuerpo. Sin embargo, todo será en vano si la persona no mantiene un estilo de vida acorde a lo que desea.
Por ejemplo, Japón, según la Organización Mundial de la Salud, batió el récord de personas con más de 100 años en su población. La gran mayoría vive en la isla de Okinawa -sitio que el investigador Dan Buettner identificó como una de las zonas más longevas del planeta-, pero también sucede en gran parte del país nipón, en donde el secreto se esconde en nada más y nada menos que en la alimentación
.
No es novedad que un gran componente para llevar a cabo una vida saludable es la alimentación. Y es a través de los mismos alimentos que, se pueden prevenir el paso del tiempo: los alimentos anti-age. “Un alimento anti-age además de contener la fibra vegetal, posee nutrientes y fitoesteroles que el cuerpo necesita para defenderse de los ages-radicales libres-toxinas. En síntesis todo alimento anti-edad debe ser lo menos procesado industrialmente, es decir, todo lo que sea casero será mejor”, dijo a Infobae el médico Rubén Mühlberger, especialista en Estética y Medicina Anti-Aging.
(Shutterstock.com)
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“Muchos alimentos contienen en sí mismos los nutrientes necesarios para ayudar a nuestro organismo a retrasar el paso del tiempo, y por eso se los llama alimentos anti-age. Todo en equilibrio y nada en exceso, es la gran premisa que deben seguir las personas que buscan estos resultados así como la disciplina”, aseguró el especialista.
En este contexto, el especialista enumeró ciertos alimentos que contribuyen a un paso del tiempo más saludable y sus beneficios. Estos son:

-Vinagre de sidra de manzana: una porción de vinagre de sidra de manzana ayudará a restablecer el equilibrio gastroesofágico y también baja el colesterol.

-Legumbres: ricas en lecitina, que ayuda a bajar el colesterol y mantiene el cerebro en buenas condiciones.

-Productos de soja: rica en calcio y contiene fitoestrógenos. Nos protegen de los contaminantes que imitan los estrógenos. Deben comerse de 4 a 5 veces por semana. Especialmente en la menopausia y en los hombres con problemas de próstata.

-Cereales y semillas: lo vital de este grupo de alimentos es que no inflamen, por lo tanto, es muy importante que estén activados. Los mejores son las semillas de lino o de girasol, de amaranto, y también de sésamo. Todo lo bueno de estas semillas es procesarlas bien porque sino es una sobrecarga muy fuerte para el intestino. Por otro lado, los cereales son ricos en fibras y luchan contra el colesterol “malo”. También contribuyen como fuente de antioxidantes para dar batalla contra las células enfermas o deterioradas.

-Zanahorias, apio, pepino, alfalfa y espárragos: aportan silicio para ayudar a la absorción del calcio y ayuda a bajar el colesterol y la presión sanguínea

-Semillas y frutos secos: aumentan la libido y ayudan a estimular el metabolismo y control de peso. Comer en pequeñas cantidades
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-Yogurt: en este caso, tendrá más beneficios siempre cuando sea casero y natural, ya que cuando es un yogurt industrializado, tiene fructosa, colorantes y es muy tóxico para el organismo. Actualmente existen métodos para hacer yogurt casero sin tantos productos o procesos materiales
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-Frutas de colores y de estación: todos los alimentos como los morrones, el tomate, la banana, todos tienen multiples beneficios para el organismo. Es importante intentar consumir frutas que sean orgánicas ya que son las que mantienen la mayor parte de los nutrientes necesarios.

-Carnes blancas: las carnes blancas son un aliado para aquellos que buscan atrasar el paso del tiempo. En el caso del pescado, varios estudios científicos arrojaron que los hombres de alrededor de 50 años que comen pescado dos o tres veces por semana tienen un 40% más de posibilidades de extender sus años de vida que aquellos que no lo comen.
“La persona debe evitar el consumo diario o excesivo de cigarrillos, té, café, alcohol, productos refinados, procesados y grasos (pastelería, quesos, margarinas, panes, harinas, azúcar, dulces). Todos actúan como antinutrientes y además de envejecer las células son incompatibles para la salud”, apuntó Mühlberger.