29 de septiembre de 2015

Los adultos mayores y las mascotas (parte 1)

¿Sabía usted que las mascotas de alguna manera pueden dar terapia a sus dueños? La convivencia de los adultos mayores con las mascotas tienen efectos positivos en la persona, el más importante es que son una compañía contra la soledad.

A medida que pasa el tiempo, son más los adultos mayores que pasan sus días en compañía de una mascota. La convivencia que una mascota puede proporcionar, es tanto emocional como para la mejora de nuestra salud, a esto se le llama animalterapia. Pueden ser peces, gatos, aves, pero los más comunes son los perros.

Los beneficios que una mascota puede dar a los adultos mayores, son emocionales y de salud.

El estado de ánimo sube y mejora al ver cosas graciosas y curiosas de la mascota, a veces provocando risa. Cuando se acaricia a una mascota, provoca un estado de paz y tranquilidad en las personas, provocando un ritmo normal en el corazón y regulando así su presión.

El estar pendientes de la mascota y de sus necesidades les ayuda a sentirse más activos, también el sacarla a pasear provoca actividad y mejora la salud.

Sacarlos de paseo reduce el sedentarismo, que se estima afecta al 98 por ciento de los adultos mayores.

Los adultos mayores que perdieron a una persona cercana, pasan por diferentes y difíciles etapas emocionales que muchas veces afecta su salud o la agrava. Para estos casos es de ayuda el tener o hacerse de una mascota. La mascota dará desde el primer día la fuerza para seguir adelante y no refugiarse en el pasado haciendo difícil su presente. Todos los beneficios antes mencionados, le ayudaran a seguir con su vida, ahora de una manera diferente y haciendo una profunda relación con su mascota

ADVERTENCIA

Nunca regalar un perro a un adulto mayor sin su previa consulta y consentimiento. Siéntese con papá o mamá o la persona mayor a la que se quiere dar un perro. Juntos deben tomar conciencia y hacerse preguntas sobre la posibilidad de criar un perro, estas preguntas pueden ser: ¿Están listos para alimentar, pasear, recoger caca, hacer ejercicio y jugar con un perro por los próximos 10 a 15 años? 

¿Pueden ser responsables con las visitas anuales al veterinario? Después de esta discusión, entonces, se puede tomar la decisión de tener un perro.
Los perros pueden tener diferentes temperamentos y actitudes dentro de una raza determinada, dependiendo de muchos factores que van desde la forma en que fueron educados por el criador, hasta por el medio ambiente en la que crecieron, e incluso factores hereditarios. Es posible que al momento de adoptar un perro, éste pueda resultar algo travieso o por lo contrario totalmente tímido, de todos modos un perro adulto se puede adaptar a la situación en la que debe vivir todo con paciencia y amor del nuevo propietario que en este caso sería una persona mayor.
Ahora que conocemos los beneficios que traen los perros a las personas de la tercera edad, es momento de conocer los mejores perros de compañía. 

Pero esto lo veremos en nuestra próxima nota

Los adultos mayores y las mascotas (parte 2)

Como lo prometido es deuda, ahora les contaremos cual es el Top 10 de Peros de Compañía para adultos mayores

1. Raza mestiza.
Has leído bien. La primera opción para tener un perro es uno que usted escoja en un refugio de animales. Tienen algunos de los mejores perros que jamás se puede encontrar y la mayoría de estos lugares tienen un personal que puede ayudar a encontrar lo que necesita, a un precio asequible.

El perro que se obtiene no tendrá que ser un cachorro, no tendrán que ser capacitado en la obediencia y tendrá una idea de cómo comportarse en el mundo del humano. Claro, puede que tenga que hacer un poco de entrenamiento, pero no tanto como si usted compraría un cachorro. Por lo tanto, intente conseguir un perro mestizo.



2. Yorkshire Terrier (Yorkie)


Este pequeño perro alerta y animado se encuentra cerca de los 20cm de altura y además es un perro faldero cariñoso y feliz que siempre estará alerta a los extraños. El Yorkie necesita un cepillado diario y caminatas al aire libre. También les encanta jugar en la casa con una pelota u otro juguete. Los Yorkies no arrojan pelo. Este es un gran perro de compañía que es leal a su familia y le encanta vivir en un apartamento junto a la gente.



3. Boston Terrier.

El Boston Terrier es un pequeño y lindo perro que se encuentra entre 35cm y 45cm de altura, con una esperanza de vida de 10 a 14 años. Este perro es un compañero leal con la familia, le encanta pasear y jugar con pelotas o simplemente pasar el rato en la casa. Sus necesidades de ejercicio son mínimas, es un excelente perro guardián, arroja poco pelo por lo que necesita un cepillado regular para quitar el pelo muerto de su abrigo. El Boston Terrier es una de las mejores opciones para las personas mayores.



4. Pug.

El Pug pesa entre 6kg y 12kg, y mide entre 22cm y 27cm. El Pug es un poco juguetón con bajos requisitos de ejercicio, a pesar de que son entusiastas y les gusta presumir. Ellos son buenos perros de familia, son cariñosos y les encanta ser incluido en cualquier actividad de la familia. Son simpáticos y amables, pero no siempre con los extraños. El Pug es un perro faldero y una buena elección para una persona de la tercera edad.




5. Schnauzer miniatura.

Esta es una muy buena opción, con un peso de 6kg a 8kg y de 30cm a 35cm de altura, con una esperanza de vida de 12 a 15 años. El Schnauzer miniatura es un perro juguetón, curioso, valiente y una de las razas más sociables. Les encanta jugar y hacer tonterías. Se trata de una raza de perro bien educada, cariñosa, gentil y amable, muy obediente y le gusta estar en el centro de actividades de la familia, un verdadero "mejor amigo". El Mini Schnauzer ama a la gente y otros perros, por regla general, a pesar de que es un buen perro guardián.

6. Shih Tzu.

Estas joyas pesan 5kg a 7kg y miden al rededor de 20cm a 27cm de altura, con una esperanza de vida de 14 a 16 años. El Shih Tzu es un valiente, dulce, pequeño perro faldero que le encanta jugar y retozar en la casa. Es afectuoso con la familia y los niños mayores. Este es un perro que necesita mucho de la compañía humana y su atención. Las necesidades de ejercicio son mínimas. No es un buen perro guardián. No arrojan pelo, pero necesita un peluquero cada 6 a 8 semanas y las necesidades de peinado y cepillado diario.




7. Bulldog francés

Este perro pesa entre 8kg y 12kg, mide al rededor de 20cm a 27cm de altura, con una esperanza de vida de 9 a 11 años. Esto perro es un poco gracioso y un excelente perro faldero. Les encanta jugar, son afectuosos y cariñosos, especialmente con su dueño, tienden a ser un perro de una sola persona, favoreciendo y protegiendo a su amo sobre todos los demás. Sin embargo es alerta, independiente y quiere complacer a los demás. No se puede realizar demasiadas actividades físicas con ellos o van a desarrollar problemas respiratorios. El Bulldog francés derrama poco pelo, por lo que deben cepillarse para eliminar el pelo muerto. Las arrugas en su cara deben limpiarse diariamente.



8. Cocker.

El Cocker pesa alrededor de 10kg a 12kg y mide entre 38cm a 40cm, con una esperanza de vida de 14 a 16 años. El Cocker es juguetón, sensible, dulce, sensible, dispuesto a complacer y obedecer los deseos de su familia. Es un robusto muchachito, tranquilo que se sienta en silencio esperando su atención. Este es un perro muy sociable y tiene que ser parte de su familia, incluso si es sólo una persona. Algunos pueden ser temperamentales, pero no con su dueño, sino con otros animales y personas extrañas.



9. Chihuahua.

Este pequeño perro pesa entre 1kg a 2kg y mide entre 12cm a 22cm, tiene una esperanza de vida de 15 a 18 años. Los chihuahua tienen un buen montón de energía y prefieren unos revolcones en la casa para una siesta en el sofá. Este perro es bueno para salir y correr con los niños, pero tenga cuidado, son frágiles. El Chihuahua será muy protector con su dueño y es un buen perro guardián. Fácilmente puede convertirse en un perro de interior. Jugar en casa es suficiente para hacer ejercicio pero hacerlo al aire libre es mucho mejor. Los Chihuahua, son leales y dispuestos a complacer a su familia y son mascotas ideales para personas de la tercera edad que quieran concentir y compartir unos buenos años con un perro pequeño.



10. Bichon Frise.

Este pequeño perro viene en blanco y sólo pesa 4kg a 6kg y pueden medir entre 25cm a 30cm, con una esperanza de vida de 12 a 15 años. El Bichon es animado, juguetón, curioso, amable, gentil perro de familia. Estos perros llenarán la vida con diversión, emoción, ternura. Lo negativo de este tipo de perro es que son propensos de sufrir la ansiedad de separación si se deja solo por mucho tiempo. El Bichon es un buen compañero para las personas mayores, ya que prefieren estar en casa la mayor parte del tiempo. Es un perro faldero muy cariñoso y se lleva bien con los niños mayores de 6 años de edad. Solo necesitan ejercicio moderado, un paseo de unos cuantos pasos al día y tal vez lanzar la pelota son suficientes para mantenerlo físicamente saludable. Es un buen perro guardián. Casi nunca tiene desprendimiento de pelo pero necesitan cepillado del pelo todos los días.



27 de agosto de 2015

Los viejos deben ser escuchados

“No pienso en la vejez como en una época cada vez más penosa que tenemos que soportar de la mejor manera posible, sino en un tiempo de ocio y libertad en el que estamos liberados de las urgencias artificiosas del pasado, libres para explorar lo que deseamos y para unir los pensamientos y las emociones de toda una vida” Oliver Sacks

Soy un viejo o un adulto mayor. Creo que es una diferencia semántica y no de contenido. Hablan de nosotros desde un escalón superior de la escalera. Desde el escenario nos analizan y pasivamente desde la platea, escuchamos. Queremos subir al escenario y ser partícipes de la puesta, interactuar, opinar y enriquecer con nuestras vivencias en un diálogo superador que en la actualidad es un mero monólogo. Hay un silencio subyacente que debe verbalizarse. Venimos callando y eso es perjudicial para nuestra salud. Debemos poner en palabras nuestros miedos, nuestros temores, nuestros sueños, nuestras esperanzas, nuestras limitaciones, nuestra soledad y todos los etc. que quieran agregarle. Deben escucharnos. No podemos hacer piquetes y cortar el tránsito porque nuestras fuerzas flaquean, pero nuestra voz es lo suficientemente fuerte para ser escuchada por quienes quieran hacerlo.

Ser viejo es una etapa de la vida difícil, me atrevería a compararla con la adolescencia. Difiere de esta en que hemos perdido todos los atributos distintivos de esa etapa. Estamos como el adolescente, en un proceso de reacomodamiento, tan desequilibrante como el de aquel. El terreno no está nivelado, tiene un suave declive que es necesario recorrerlo con mucha prudencia porque un tropiezo tendría consecuencias impredecibles.

¿Que nos pasa? Tenemos crisis de identidad por el conjunto de pérdidas que vamos experimentando de manera acumulativa (nos jubilamos, la pérdida de un ser querido) y que pueden disminuir nuestra autoestima. Tenemos crisis de autonomía por el deterioro de nuestro organismo... Y también tenemos crisis de pertenencia, por la pérdida de los roles a los que estábamos acostumbrados y debemos reacomodarnos. Es un combo bastante complejo el que hay superar y para ello debemos contar con el apoyo y la comprensión de nuestro entorno sino es una batalla casi perdida, no pretendo dramatizar, es lo que percibo.

La soledad de los viejos es una situación de vulnerabilidad y marginación- y posible exclusión- que viven un gran número de personas que difícilmente elevan el grito y exigirán satisfacción a sus necesidades debido a la fragilidad en que se encuentran. Los mayores que se sienten solos no provocan una crisis social significativa como podrían provocar otros grupos porque no tienen siquiera las fuerzas suficientes como para exigir por sus derechos. Frente a esta situación como reaccionamos; nos victimizamos, por teléfono o personalmente. Relato un dialogo entre mamá o papá con un familiar: Hola como estás. Respuesta: que quieres que te diga me duele todo. Pero no fuiste ayer al médico?. Si pero me dio la secretaria la receta de la medicina que estoy tomando y me dijo que el médico de cabecera estaba muy ocupado. Los viejos vamos al médico no porque seamos medico dependientes, es porque necesitamos que alguien nos escuche y eso no sucede. Nos hacemos los enfermos o nos quejamos para llamar la atención. ¿Es necesario utilizar esos artilugios para que nos tengan en cuenta?

Como concurrente a distintas asociaciones donde se reúnen adultos mayores, me voy a referir a la forma en que asumen la vejez las mujeres y los hombres. Hay una diferencia muy importante, enhorabuena porque si no sería muy aburrido. Mientras la mujer se reacomoda a esta nueva etapa, porque puede hacerse de nuevas amistades, verbalizar lo que le pasa y contarlo. El hombre, sin embargo, sufre un proceso de aislamiento, le cuesta mucho trabajo relacionarse con sus pares, es muy dificultosa su integración. Es tan notoria la diferencia que en los talleres o diversos cursos la concurrencia es un 98% femenina. Hay dos factores’, entre otros, que hay que tener en cuenta: la mujer después de los 60 años tiene una sobrevida mayor en un 20% a la del hombre. El segundo factor ha sido producto de investigaciones de las neurociencias que nos indican que el hombre procesa en forma diferente los acontecimientos, ojo diferente, ni mejor ni peor. Por ese motivo enfrentan la viudez en forma distinta.

Cuando escucho a familiares (hijas o hijos) mi vieja o viejo me tienen podrido, solo se quejan; están pidiendo a gritos vuestra atención, un cariño, un beso, un mino puede ser la mejor medicina. ¿Se han preguntado cuanto hace que no le toman la mano y le dicen; te quiero, es tan difícil?

A todos los que se ocupan de las Ciencias del Envejecimiento, les sugiero que no solo en los Congresos hagan paneles donde se debatan las distintas patologías de los que envejecemos, es importante escuchar la palabra de los destinatarios de vuestras investigaciones, es la pata que hace falta para que la mesa esté equilibrada, queremos interactuar y que nuestra opinión sea tenida en cuenta y valorada.

VIEJOS EN ACCIÓN

El primero de los cuatro acuerdos toltecas dice "Se impecable con las palabras". Siguiendo esa línea busqué en el diccionario el significado de la palabra ACCIÓN :Originado en el vocablo el latín actio, el concepto acción se refiere a dejar de tener un rol pasivo, para pasar a hacer algo, o bien a las consecuencias de esa actividad.

Las palabras poseen una gran fuerza creadora, crean mundos, realidades y, sobre todo, emociones. Las palabras son mágicas: de la nada y sin materia alguna se puede transformar lo que sea.

Es por ello, que VIEJOS EN ACCIÓN, se ha de convertir en el espacio donde volquemos nuestras realidades, emociones y vivencias que tienen un potencial de vida superlativo y que solo es conocido por nuestro reducido entorno.

Es necesario que salgamos del placard para que nos visualicen, y para ello debemos utilizar las tecnologías más simples que están a nuestro alcance, no es necesario ser un erudito, siempre habrá a nuestro lado, hija/o o nieto que nos podrá dar una mano cuando tengamos alguna dificultad para introducirnos en el fascinante mundo de internet, que nos abrirá las puertas del espacio. Las batallas perdidas son las que no libramos.

El blog VIEJOS EN ACCIÓN estará abierto a todos aquellos que desde distintos lugares respetando el principio básico de respeto a la pluralidad de ideas, quieran expresarse libremente. Tenemos una gran ventaja, a nosotros no nos podrán teorizar sobre la problemática de los viejos porque la vivimos cotidianamente, eso sí, estaremos atentos a todos aquellos profesionales que nos aporten ideas superadoras, atención muchachas y muchachos no hay que pensar que nos la sabemos todas.

Siguiendo esa línea de pensamiento, porque la acción se demuestra andando, nuestra primer aporte para VIEJOS EN ACCIÓN sera la nota "Los viejos deben ser escuchados"

Nos seguimos leyendo